Todos los establecimientos corresponden a los barrios altos de la ciudad y los motivos varían desde la falta de agua hasta desperfectos edilicios. En la 278 se desprendió el cielorraso.
La más perjudicada fue la escuela 278, del barrio Levalle, donde las cenizas y la lluvia provocaron el colapso el cielorraso del laboratorio e inundaron la mayor parte del edificio. El panorama del establecimiento era desolador, varios paneles de la galería interna lucían vencidos por el peso del material volcánico humedecido mientras el agua de lluvia se filtraba por innumerables goteras y los artefactos de iluminación, poniendo en riesgo la instalación eléctrica.
La vicedirectora del turno tarde, María Beatriz Márquez, aseguró a "Río Negro" que "necesitamos urgente el cambio de todo el techo, porque las chapas tienen 30 años y ya cumplieron su ciclo".
La delegada regional del CPE, Mariela Williams, constató la situación por la tarde y no pudo precisar cuánto tiempo demandarán las reparaciones ni cuándo normalizarán el dictado de clases para los 440 alumnos del nivel primario, que asiste a clases en dos turnos, ni para el centenar de alumnos del CENS 9 de modalidad nocturna.
Junto a la 278 permanecían cerradas las escuelas 48, 154, 245, 284, 310, 315, 320, 321 y 343; los jardines 60 y 68; los CEM 33, 44, 96 y 97 y las escuelas Especial 6 y Laboral 6.
La concejal Arabela Carreras (SUR), que preside la comisión de Educación del Deliberante, recordó que el cambio de chapas era "un reclamo viejo de los docentes que no tuvo una respuesta a tiempo".
La edil recorrió los establecimientos cerrados y advirtió que "las escuelas sin clases son predominantemente las del Alto y volvemos a ver cómo se distribuye la inversión afectando siempre al mismo sector social, el más vulnerable". También se mostró indignada por la ausencia del ministro de Educación, César Barbeito, que "estaba de campaña repartiendo colchones en Dina Huapi" aseguró.

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