El teatro marplatense está de duelo: murió Francisco Rilandi

En la tarde de este lunes a los 84 años dejó de existir en la ciudad de Mar del Plata, Francisco Rilandi, un hombre ligado al teatro y que por más de 33 años con la Compañía de Comedias Universales, dirigiera la obra "La Ratonera" de Agatha Christie, convirtiéndose en un verdadero récord en Sudamérica.
Su fallecimiento llenó de dolor a decenas de personas ligadas al mundo teatral. Sus restos son velados en la Empresa Sampietro y recibirán sepultura este martes a las 11 horas en el Cementerio Colinas de Paz.

Francisco Rinaldi , que el 15 de noviembre cumplíría 84 años; nació en el pueblo calabrés de Bagnara en 1928, y a los 7 desembarcó en la Argentina-, seguirá siendo el dueño de un récord que excede los límites de la Mar del Plata en la que se afincó en 1975, convirtiéndose en un hecho artístico sin precedentes en Latinoamérica.

La ratonera, el gran clásico de la escritora inglesa Agatha Christie y una de las historias policiales de más larga fama en el mundo.

En su juventud se cambió el apellido verdadero de Cotroneo por el de su tía, la inolvidable y popular Leonor, a raíz de un fuerte altercado con su padre. "No quería que me dedicara al teatro -evocó en lagun momento- porque en esa época no gozaban de buena fama los que se metían en el mundo del espectáculo, y mi viejo respondía a esa mentalidad"

Tras su debut en Judío, de Ivo Pelay, integrando la compañía de Luis Arata, actuó en Juancito de la Ribera, El conventillo de la Paloma y Caramelos surtidos, entre otros títulos. Enseguida abordó la revista y compartió escenarios con monstruos sagrados del género como Dringue Farías, Nélida Roca, Adolfo Stray, Pedro Quartucci y Tito Lusiardo, hasta que en 1962 se inclinó por la asistencia de dirección.

Con Buenos Aires a cuatrocientos kilómetros de distancia, ya instalado en Mar del Plata, dirigió Ha llegado un inspector, de Priestley, a fines del 76. En enero del 79 montó La ratonera, que a nadie de su elenco le había gustado, pero que aceptaron hacerla debido a mi decisión de estrenarla contra viento y marea.

Aquí comenzaría una historia de récords y público que ya es historia.

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