Son los requerimientos de empresas y comercios, según un registro que lleva adelante la Oficina de Empleo de la Municipalidad de Junín. Por el lado de la gente, la mayoría se ofrece para chofer, cuidar ancianos o realizar tareas administrativas.
Esa especie de padrón se desdobla: de un lado se incluyen las demandas realizadas por las instituciones con los puestos que buscan cubrir y la formación que deben tener los aspirantes. Algunas especifican que el postulante debe tener una edad límite, por lo general no debe ser mayor a los 40 años y, por otra parte son anotadas las personas que buscan trabajo.
En cuanto a estos últimos, en la mayoría de los casos se trata de gente con una formación académica entre precaria y nula, individuos que son el sostén de hogares con más de un hijo a cargo y que están exentos de cualquier tipo de lujo. Para ellos, un día sin cobrar es un gran problema.
Las actividades a las que más adhiere esa franja de la población son las de carácter doméstico, como niñeras o cuidadores de ancianos, choferes y de índole administrativa.
Oscar Palma, secretario de Desarrollo Económico y Planeamiento Estratégico del Gobierno local, resumió el panorama actual en los siete rubros que más movimiento están generando a nivel laboral en la ciudad. “Ellos son venta y atención al público, tareas administrativas, técnicos, niñeras, domésticas, cuidadores de ancianos y choferes”, describió el funcionario.
Los datos surgen de los informes que arrojó el sistema informático (SIOT) desarrollado por técnicos del municipio, donde se encuentran detallados los perfiles de las personas que buscan y quieren mejorar su empleo, y de la empresas que solicitan personal.
Palma comentó que a través de esa base de datos se realizan estadísticas trimestrales, lo que les permite “medir, corregir o implementar nuevas estrategias con el objeto de incorporar más personas al mercado laboral”.
Números oficiales
Palma dijo que en lo que va del año, a través de la Oficina de Empleo, “cerca de cien personas” lograron conseguir trabajo, y aproximadamente mil personas fueron vinculadas a 125 empresas para que les realicen una entrevista laboral. Es importante destacar que en esta estadística no están incorporados los trabajos transitorios como es el caso de las más de 500 personas que por intermedio de la oficina, trabajaron este año, en la realización de Expoagro”.
Otro aspecto, que no cambia a pesar del paso de los meses, es la dificultad que encuentran los empresarios juninenses para hallar mano de obra calificada, una realidad que se observa en todo el país y de la cual nuestra ciudad no parece escapar.
“Siguen faltando técnicos”, señala Palma, y reedita una reflexión realizada a principios de año, cuando la escasez de operarios capacitados se planteó con fuerza desde el empresariado local.
“En el Colegio Industrial hacen un buen trabajo, porque de hecho casi todos los alumnos que egresan enseguida consiguen empleo, pero no alcanza”, agregó el funcionario. Paralelamente, la falta de ingenieros también es una realidad en la región.
Pero Palma aclara que, en el otro “extremo”, también es difícil conseguir trabajadores. “Faltan peones, de cualquier rubro, una realidad que quedó plasmada en la última edición de la Expoagro, muchas personas nos decían que no querían aceptar el trabajo que era temporal, de sólo cuatro días, por miedo a perder el plan, lo cual también es entendible”, afirmó.
Y agregó que además faltan “vendedores profesionales, que sepan cómo cerrar una venta” y estén capacitados para atender al público en comercios. “Hoy es necesaria la profesionalización del vendedor”, apuntó, y señaló que el sector de atención al público tiene una gran rotación debido justamente a la dificultad de los empleadores de encontrar mano de obra calificada.
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