La Municipalidad les cerró ayer la puerta a los pedidos de aumento de la tarifa de taxi planteados por dos agrupaciones de titulares de licencias que se escudan en la necesidad de revertir el desfasaje de costos del servicio.
Existen dos pedidos de reajuste de los valores de los viajes formalizados por los taxistas independientes de Atti (del 20 por ciento) y de la Asociación de Titulares Unidos de Rosario (por arriba del 40%). En este último caso, las aspiraciones apuntan a la tarifa diferencial de fin de semana e incluye el reclamo de extender el cobro más allá del horario nocturno.
Sumándose a ese tándem, el dirigente de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar), José Tornambé, advirtió ayer que "existe un desfasaje en la tarifa del 25 por ciento".
Sin embargo, Tornambé aclaró: "Somos conscientes de que no podemos reclamar ese porcentaje. Esperamos un nuevo estudio de costos y pedimos un paliativo".
En el Palacio de los Leones, si bien reconocen que pueden existir cambios en los valores del gas natural comprimido (GNC) desde la última actualización tarifaria, consideran que el retoque aprobado en noviembre pasado contempla los ajustes salariales ya concretados y la incidencia de otras variaciones.
"La actual tarifa está acotada al valor que pueden pagar los rosarinos. No hay margen para un reajuste", deslizaron a La Capital.
También hicieron hincapié en la evolución experimentada en los últimos dos años por las tarifas de todos los servicios que componen el transporte de la ciudad en los últimos dos años.
Según los números que manejan los hombres de la rosa roja, entre abril de 2008 y el mismo mes de 2010 el costo del viaje en taxi varió tres veces, mientras que el valor del boleto del transporte urbano de pasajeros lo hizo en dos oportunidades. l

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