Los propietarios quieren reducir la jornada laboral y flexibilizar las condiciones para contratar empleados. El gremio lo rechaza.
La jornada de trabajo es el eje de la polémica. Los propietarios quieren que sea de 12 horas y que el GPS sólo controle los movimientos del taxi durante ese tiempo. Los peones, en cambio, pretenden 16 horas de trabajo y que el taxi esté bajo la lupa satelital durante todo el día.
Los concejales analizarán las propuestas esta semana para llegar a la sesión con un proyecto consensuado. No prevén, sin embargo, muchos cambios al texto que había llegado a la sesión el jueves pasado pero que, a pedido de los propietarios de taxis, volvió a la Comisión de Servicios Públicos.
Leandro López (NCN), uno de los referentes del Ejecutivo en el Concejo, expresó que la idea del bloque es mantener el mismo despacho y a lo sumo cambiar el valor de la renovación de la licencia.
Marta Buffolo (UCR) explicó que los propietarios quieren disminuir la jornada laboral porque les cuesta conseguir choferes que trabajen el auto las 16 horas diarias. En el despacho de la semana pasada, estaba establecido un mínimo obligatorio de 390 horas mensuales que, al calcularlas con un día de descanso, serían jornadas de 14 horas.
Ayer, los concejales plantearon que las paradas son muy pocas y que están concentradas en el centro. También se volvieron a escuchar reclamos de los taxistas para aumentar la tarifa.

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