Por “tasa 0”, Mendoza perdió $ 2.126 millones

Es lo que dejaron de tributar, desde 2007, por la exención impositiva el agro, la minería, las manufacturas y la construcción.
Lo que en un principio fue pensado como un estímulo impositivo para atenuar el desempleo y ayudar a la tecnificación y mejoramiento de procesos productivos de las empresas generó una reducción sustancial de los ingresos que podría haber percibido la Provincia.

De hecho, sólo desde el año 2007 la exención impositiva sobre el valor bruto de la producción, comúnmente llamada “tasa 0”, se tradujo en unos $ 2.120 millones que cuatro rubros beneficiarios como el agropecuario, el de minas y canteras, la industria manufacturera y el de la construcción, dejaron de tributar al fisco.

Los números hablan solos. En 2010, a causa del beneficio de la “tasa 0” en esos sectores la recaudación fue $ 637 millones inferior, lo que, comparativamente, es casi 1/4 parte del presupuesto votado en concepto de recursos de origen provincial (unos $ 2.300 millones).

Mientras la quita del régimen promete desde ayer convertirse en tema de discusión ante la cercanía del tratamiento legislativo del presupuesto 2012, un trabajo elaborado por Sitea (Sindicato de Trabajadores Estatales Autoconvocados) expone la otra cara del mismo en materia recaudatoria.

Es que la merma en el total anual de ingresos fiscales por actividad económica queda más expuesta ante la tasa de crecimiento de la recaudación provincial de un año a otro, que fue del 24% en 2010 y en lo que va del 2011 ya es de casi el doble.

Sector por sector, el análisis muestra que más de la mitad de la pérdida a valores corrientes detectada en 2010 corresponde a la industria manufacturera. Un dato que va de la mano del aumento sostenido de la productividad, que pasó de $ 15,7 mil millones en 2007 a casi $ 21,8 mil.

El segundo rubro más preponderante es la minería: en un año la actividad quedó eximida de tributar casi $ 178,3 millones, sobre $ 11,8 mil millones generados. En el tercer puesto figura el de la construcción que, pese a la reciente modificación de la alícuota de Ingresos Brutos (bajo ciertos requisitos, las empresas deben aportar el 1% del 3% aplicable), en el período fiscal anterior dejó de tributar $ 92,6 millones, aunque el valor bruto de producción superó los $ 3 mil millones.

Y hay más. De acuerdo al estudio de Sitea, si la foto se amplía a la década 2001-2011 queda expuesto que las actividades crecieron entre 4 y 10 veces inclusive.

Más empresas beneficiadas

Asimismo, la magnitud del régimen de exención impositiva puede medirse por el número de solicitudes, que tampoco dejó de crecer.

Desde 2007, los pedidos de empresas interesadas en acceder ha seguido una curva ascendente hasta llegar a las 30.125 al mes pasado. El pico de presentaciones se dio en 2010, con 13.195, unas 5 mil más que el año anterior, en tanto que durante 2011 en el registro de la DGR hay más de 9 mil pedidos.

Pero más que las solicitudes, lo significativo es la cantidad a las que el Gobierno puso bajo el paraguas: en los últimos tres años, lo consiguieron un 90% de las que lo solicitaron. La lista de espera es de apenas 263.

Aún así, para el contador Fernando Orellano, coordinador del equipo técnico de Sitea, hay condiciones que pueden optimizar la recaudación provincial, tras el intento de tercerización por parte de Rentas.

“Se demostró que no es necesario, como sí lo son más recursos para fiscalizar. De hecho, al eliminarse el tope en el salario al fondo estímulo de 6 por mil que cobran los empleados la recaudación en Mendoza superó la media nacional”, argumentó Orellano.

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