El fenómeno en Paraná obedece a la mayor cantidad de locales y de facturación, ampliación de la base tributaria y operativos de fiscalización. En la ciudad hay 14.000 comercios habilitados.
Los comercios tributan básicamente por el nivel de facturación (además de por superficie y cantidad de empleados). Si uno midiera la inflación, el alza de la recaudación no sería mayor al 20% o el 25%.
Por ello, el salto fiscal obedece a varios factores. El subsecretario de Hacienda de la Municipalidad de Paraná, Eduardo Macri, consideró “clave” dos acciones de la AFIM: por un lado el incremento de 767 partidas registradas a mayo, respecto de un año atrás. Se pasó de 7.446 contribuyentes hace 12 meses a 8.213, que cada uno puede tener uno o más locales.
Y también fueron vitales los operativos de fiscalización a cargo de los inspectores de la AFIM. En sólo un año se verificaron 1.000 de los más de 8.000 contribuyentes. Las visitas incluyen controles de comercios no inscriptos, inspecciones y notificaciones de deudas de tasa comercial o de derecho de ocupación de la vía pública y publicidad, informó Macri a UNO.
Con esta tarea de revisión fiscal, se regularizó la situación de más del 20% de los relevados, destacó el funcionario municipal.
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