El municipio y la empresa Plaza presentaron ayer en el Centro Municipal de Cultura (CMC) la tarjeta magnética para el sistema de transporte público de pasajeros de la ciudad de Santa Rosa. La nueva modalidad comenzará a regir esta semana, en paralelo con la venta de boletos que realizan manualmente los choferes. La intención de la empresa es liberar de esa función a los conductores, pero lo harán en forma gradual.
Mismo precio.
Los funcionarios municipales aclararon que la modificación no implicará un cambio en el costo del pasaje, que seguirá en el mismo precio. "Sólo cambia el funcionamiento, es una mejora en el servicio que a su vez mejorará el tránsito en la ciudad, permitiendo que los choferes no estén pendientes de la venta del boleto", aseguró Bosch.
Plaza posee veintiséis unidades en servicio en la ciudad, todas fueron acondicionadas para el cobro de los viajes mediante la tarjeta magnética. Los usuarios que quieran utilizar la nueva modalidad de pago podrán adquirirla en el Centro Municipal de Cultura, ubicado en Quintana 172, donde funcionará el centro de atención al cliente de la empresa. El "plástico" en sí mismo no tiene costo, pero los pasajeros deberán cargarle, como mínimo, dos pesos de crédito al momento de retirarlo.
Otro punto de expendio de la nueva tarjeta será la sede de la empresa Plaza, ubicada en Avenida Circunvalación 2280. La firma también dispondrá la presencia de promotoras en distintos puntos de la ciudad.
Seguridad.
Gago aseguró que el principal objetivo del sistema prepago será "proteger al usuario y a los choferes, eliminando paulatinamente el efectivo dentro de los colectivos" y "garantizar también la circulación y la frecuencia al perder menos tiempo en el expendio del pasaje en forma manual". "Se trata de un sistema prepago por aproximación que no requiere un costo para el usuario, sólo debe recargarla con un monto superior a dos pesos. Además, permitirá el uso de las cinco modalidades de viajes: para escolares, ex combatientes de Malvinas, personas con discapacidad, jubilados y pensionados, y usuario general", explicó.
Cómo funciona.
La tarjeta es personal e intransferible, identificada con un número que se encuentra en el frente de la misma. El pasajero debe indicar al conductor el destino o el valor del boleto a pagar y acercar la tarjeta a la máquina lectora del colectivo, ubicada en un lugar cómodo y accesible. No se expenderá ticket, tan solo se iluminará un "led" en verde indicando que la operación se realizó con éxito.
La recarga se efectúa en los locales identificados como puestos de recarga y el monto mínimo de carga es de dos pesos. En caso de que el pasajero extravíe la tarjeta, podrá reponerla en cualquier Centro de Atención al Usuario (CAU). Al efectuar la denuncia de pérdida, podrá bloquear el uso y recuperar su saldo, dado que las tarjetas están identificadas en forma personal. Ni la tarjeta ni el saldo tienen vencimiento.
Se puede consultar el saldo acercando la tarjeta al CAU, sin costo alguno. Además, después de cada transacción en el validador que está sobre el colectivo, se le indicará al pasajero el saldo restante.
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