Ciudad evalúa aumentos graduales para evitar un impacto al bolsillo y "fuga" de pasajeros a colectivos. Con Nación, coordinarían alzas con boletos de trenes y ómnibus. Es para financiar el servicio y la compra de vagones
Fuentes del gobierno macrista razonaron que, al repartir la suba en varias tandas, se evitaría además una nueva fuga de usuarios hacia los colectivos, como ocurrió desde el verano pasado cuando llevaron el boleto de subte de $ 1,10 a $ 2,50, mientras los colectivos que controla el Gobierno nacional se mantienen con tarifas subsidiadas en $ 1,10.
Para hacer funcionar los trenes, la Ciudad necesita $ 1.000 millones al año. Si la única fuente de financiamiento fuera la tarifa, el boleto debería costar $ 5 o más.
Además, según calculan en el Gobierno porteño, necesitan tomar deudas por unos US$ 740 millones para comprar 370 vagones de subte, el equivalente a la mitad de la flota actual. Por eso, además de un posible retoque a la tarifa, están preparando un paquete de subas de impuestos y recortes de gastos para financiar la prestación del servicio.
Pero a diferencia de lo que pasó a principios de año, ahora el Gobierno nacional acompañaría una suba de boletos para los colectivos si el jefe de Gobierno Mauricio Macri lo hace con los subtes. Respecto de los plazos, aún no hay precisiones y se estima que eso no ocurrirá al menos en los próximos dos meses. Ayer, la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, indicó que no habrá suba de tarifas "en el corto plazo".
La semana que viene, la Ciudad enviará a la Legislatura un proyecto para definir la forma de financiamiento de la red: impulsarían un impuesto a la venta de combustibles, subas en las patentes y posiblemente los peajes.


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