La tarifa de la luz se incrementaría en un 10 por ciento a partir de febrero

Así lo estimó el gerente general de EDET, Günter Hoffman, quien consideró que la audiencia pública para definir el ascenso monetario se realizaría en el primer bimestre de 2012.
Aducen que la quita de subsidios no se relaciona con el aumento en cuestión. Usuarios residenciales afectados.

Cada día que pasa adquiere mayor claridad que a partir de los primeros meses de 2012 los tucumanos deberán erogar una suma mayor de dinero para costear el servicio de energía eléctrica que reciben en sus respectivos hogares. Esto es así ya que, desde la propia Empresa de Distribución de Energía Eléctrica de Tucumán (EDET), se dejó constancia que debido a una serie de factores que inciden en el parámetro de costos con el cual se maneja la firma, será necesario aplicar un incremento en la tarifa que podría superar el diez por ciento.

De esta forma se expresó el gerente general de la empresa de capitales chilenos, Günter Hoffman, quien sostuvo, asimismo, que el nuevo rango tarifario entraría en vigencia a partir del primer bimestre del próximo año, período en el que se deberá desarrollar la audiencia pública previa para establecer el guarismo definitivo.

Hoffman explicó a la emisora LV12 que el pedido de reajuste obedece a que este año "vence el primer quinquenio para la revisión tarifaria integral por lo cual se va a establecer la nueva estructura tarifaria y la nueva necesidad de calidad de servicio para la comunidad, según lo convenido con la provincia".

De acuerdo a lo manifestado por el gerente de la firma, estos términos fueron pactados en el contrato suscripto con el Estado provincial y remarcó que existe en Tucumán una "dilación de un año en los ajustes por lo que en los primeros meses del año se va a convocar a audiencia pública", para acordar los nuevos montos que regirán para el servicio eléctrico.

En tanto, desde el Ente Provincial Regulador de Energía de Tucumán (EPRET), su titular, Sergio Sánchez, coincidió con las argumentaciones vertidas por Hoffman, y destacó que, tanto la revisión quinquenal como así también la variabilidad en los costos del sector, son instancias determinantes al momento de plantear el encarecimiento en el servicio.

"Más allá de la solicitud que eleve la empresa (EDET), el Estado se reserva para sí la potestad de fijar cuál será el rango que debe manejarse para sostener una facturación de carácter objetiva y que pueda ser afrontada por el usuario", indicó.

En este lineamiento, se estima que los afectados, en caso de concretarse el ascenso en el servicio de energía, serían alrededor de 400.000 consumidores. Por otra parte, Sánchez aclaró que la decisión adoptada por el Gobierno Nacional basada en la quita de subsidios de manera progresiva para algunos sectores, no se relaciona con el pedido de aumento tarifario.

Aumento previsible

Vinculado a ello, vale señalar que desde EDET plantearon que esos subsidios provistos por el Estado nacional de forma directa no son percibidos por la empresa, pero sí son aplicados a los usuarios residenciales. En tal sentido, al concretarse lo dispuesto por la Administración Central, aquellos usuarios que superen los 1.000 kilovatios/hora en su consumo serán los que se perjudiquen con la medida, que en la provincia abarcaría a una masa de aproximadamente 17.000 clientes.

Otro de las voces oficiales que remarcaron la diferencia entre el aumento futuro de la luz y la quita del programa subsidiario, fue el Defensor del Pueblo, Hugo Cabral, quien señaló que los subsidios "no tienen absolutamente nada que ver con el pedido para una nueva tarifa de la energía eléctrica".

Argumentó que "más allá que es previsible un ajuste de tarifas en todo el país, en el caso de la energía eléctrica hay una ley que establece un índice combinado de precios confeccionado por el INDEC, compuesto por el costo en materiales de la construcción, salarios del peón industrial, costo de vida, precio del dólar, que al aumentar en más de un cinco por ciento habilita las condiciones para una revisión de la tarifa".

Al respecto, Cabral reconoció que el aumento suscitado en el índice confeccionado por el Instituto de Estadísticas "ya lo habíamos previsto hace un mes atrás, por lo que el requerimiento de la empresa (EDET) era previsible que suceda".

El funcionario explicó a su vez que, desde la repartición a su cargo, se conformará una comisión técnica para analizar las incidencias de costos y elevar una propuesta propia, pero detalló que dicha opinión no será vinculante para la decisión que adoptará finalmente el EPRET.

En lo que refiere al servicio de gas natural que se brinda en la provincia, la firma encargada de ello, GASNOR, emitió un comunicado de prensa en el cual expresó que las distribuidoras del fluido en cuestión no reciben ningún tipo de subsidio y justificó (casi de forma análoga a lo resaltado por EDET) que "los que reciben el subsidio son los clientes residenciales de alto consumo de las distribuidoras, denominados R3 que consumen más de 700 metros cúbicos al año (en el caso de Tucumán y Santiago) y 800 (Salta y Jujuy). El estado nacional les aplica el cargo costo de gas importado que subsidia en los meses de invierno".

Por tal motivo, GASNOR recalcó que espera una comunicación oficial de la autoridad regulatoria cuando decida la modificación en el esquema de subsidios, y recién a partir de allí tener un parámetro para comenzar con su aplicación.

Riesgo de tarifazo e inflación

En razón de la medida propiciada por Gobierno nacional, un informe elaborado por el Banco Ciudad establece que el desfasaje de las tarifas de gas y electricidad implicaría más que duplicar las tarifas actuales si se desearan eliminar los subsidios existentes. "Si a ello se suma el ajuste requerido para normalizar los precios de otros servicios regulados por el Estado, los incrementos tarifarios superan en todos los casos el 100 por ciento, llegando en el caso extremo del boleto del tren a quintuplicarse", refiere el análisis de la entidad privada.

Por este motivo, se aduce que la quita de subsidios debería sustentarse de una forma progresiva y gradual ya que, advierte la institución bancaria, "el impacto inflacionario de primera ronda de la eliminación total de los subsidios sería cercano a los 20 puntos porcentuales, aunque considerando los reacomodamientos que se generarían en otros bienes y servicios el impacto final sobre el IPC (Índice de Precios al Consumidor) sería aún mayor".

A modo de graficar el estado de situación en las erogaciones de las cuentas públicas, el informe señala que "los subsidios otorgados en los primeros nueve meses del año (última información disponible) totalizan 51.690 millones de pesos, un 58 por ciento más que en igual período del año anterior e incluso un 8 por ciento más que en todo el 2010".

Para estar a tono, sube la cuota de la medicina privada

Otro golpe al bolsillo de los argentinos se concretará antes que finalice este año, pues las cuotas de las empresas de medicina prepaga sufrirán un encarecimiento en diciembre próximo que será del 9,5 por ciento, en tanto que en febrero de 2012 el ascenso respectivo tocará el 5,5 por ciento.

Las empresas justifican que esta seguidilla de alzas están relacionadas con las mejoras salariales que se pactaron con el gremio de la Sanidad para este año, que rondó el 33 por ciento de aumento para los agentes sanitarios privados.

Ya a mediados de 2011, Guillermo Moreno (Secretario de Comercio) había dado su visto bueno para que se impusiera un incremento del 7 por ciento para los planes de afiliados con copago, es decir aquellos beneficiarios que deben abonar aparte algunas prestaciones, y del 9,5 por ciento sobre las cuotas de los beneficiarios, que comenzó a regir a partir de agosto.

A esto se le deben adicionar los incrementos pautados por los prestadores de las empresas de medicina prepaga. Se debe tener en cuenta, además, la nueva ley que regula el sector que afectaría la solvencia financiera de algunas firmas.

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