Quienes tienen acceso a la causa destacan la investigación de Rívolo, cuya recusación se resuelve la próxima semana. El vice, aún en la mira.
El martes ambos tendrán una audiencia con Diego Pirota, el defensor de José María Núñez Carmona, mejor amigo y socio del vice, que recusó al fiscal alegando que desde allí se habría filtrado a los medios el allanamiento en el departamento de Boudou en Puerto Madero, realizado por orden del juez recientemente apartado del caso, Daniel Rafecas.
El juez Lijo tendrá tres días para decidir si recusa o no a Rívolo. Luego deberá determinar si la instrucción de la causa seguirá al mando del fiscal o pasará a su órbita, como se acostumbra en el juzgado número 4.
El expediente judicial se encuentra bajo revisión del nuevo juez, y quienes conocen la causa creen que no habría elementos para recusar al fiscal y que la investigación de Rívolo fue evaluada como “impecable”.
El fiscal ya logró reunir elementos para probar que Boudou habría cometido el delito de negociaciones incompatibles y que no es necesario probar que el vice y Alejandro Vandenbroele –titular de la nueva dueña de Ciccone, The Old Fund SA– se conocen personalmente. Boudou niega conocer a Vandenbroele, pero las relaciones comerciales y personales que los unen serían lo suficientemente fuertes como para imputar al vice de presuntas negociaciones incompatibles.
De acuerdo al Código Penal, el funcionario público que cometa este delito será reprimido con reclusión o prisión de dos a seis años e inhabilitación absoluta de tres a diez años. La negociación incompatible se comete cuando “directamente, por persona interpuesta o por acto simulado (el funcionario) se interesare en cualquier contrato u operación en que intervenga por razón de su cargo”. El interés debe ser económico.
Las pruebas indican que hay nexos entre Boudou y Vandenbroele. Por caso, Boudou es socio en su inmobiliaria Aspen de Juan Carlos López, quien a su vez es socio en Beaver Cheek, de Sergio Gustavo Martínez, fundador de The Old Fund.
Profundizar la causa. A partir de las próximas semanas, el expediente entrará en una segunda etapa de investigación: la ruta del dinero. Fuentes de la causa aseguran que la instrucción ahora se concentrará en probar cómo The Old Fund logró comprar Ciccone, de dónde obtuvo los fondos y quién financió a la firma.
Además, buscarán determinar cómo se mantiene hoy la planta impresora de billetes y quién inyecta el dinero para sostenerla en funcionamiento.
Hasta el momento, Rívolo logró reunir indicios y pidió la colaboración de la Unidad de Información Financiera (UIF) y de la Unidad Fiscal para la Investigación del Delito de Lavado de Dinero y Financiamiento del Terrorismo, a cargo del fiscal Raúl Pleé. The Old Fund SA está integrada por dos fondos de inversiones: la uruguaya Dusbel SA, sospechada en Montevideo, y Tierras International Investments, un fondo holandés integrado a su vez por dos sociedades con domicilio en Suiza, que fueron cerradas.






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