Tardío anuncio de obras en arroyo El Infiernillo

Desde el gobierno de Córdoba informaron que antes de fin de año la firma terminará el canal hidráulico que debería haber construido antes para evitar desbordes. Llega después de que la zona oeste de la ciudad sufrió serias inundaciones.
Ya pasaron tres años desde que la empresa Gama fue autorizada a desarrollar un importante emprendimiento inmobiliario en la zona oeste de la ciudad. También pasaron muchas y serias inundaciones que afectaron a los vecinos del sector quienes, hasta el cansancio, advirtieron que esa obra provocaría tan terrible situación debido a una obstrucción en la cuenca del arroyo El Infiernillo. Sin embargo y pese a ello, recién ahora la firma trabaja en el canal de hormigón que estaba obligada a construir cuando la Provincia le otorgó el permiso en términos hídricos, allá por 2007. Concretamente las críticas recaen sobre el complejo Alto Villasol, ubicado en un predio delimitado por avenida Colón, Cárcano y calle Calandria.

Luego de que en abril pasado este diario diera cuenta, mediante testimonios y fotografías, del entorpecimiento del arroyo en cuestión y tras el revuelo generado en el Concejo Deliberante capitalino, desde donde se comenzaron a exigir detalles de la obra, desde el gobierno provincial anunciaron que fueron notificados del comienzo de la obra.

Tanto es así que ayer, el subsecretario de Recursos Hídricos de la Provincia, Luis Salamone, confirmó que la obra hidráulica ya está en marcha por parte de Gama y que debería quedar lista antes de fin de año, pues para entonces el gobierno estará desarrollando en la zona de El Tropezón el nuevo sistema de desagüe pluvial (ver aparte).

No obstante, la percepción de que todo llega tarde, muy tarde para los vecinos de barrio Quebrada de las Rosas, San Ignacio, Don Bosco y Chateau, entre otros, se convierte en una tesis para los entendidos en la materia. Desde el ámbito de la arquitectura e ingeniería coinciden en que a fines de evitar anegamientos y desbordes, el canal a cielo abierto que Gama estaba comprometido a construir debía haberse realizado antes de que finalizara la edificación urbanística, por lo menos.

No opinan lo mismo desde la Subsecretaría de Recursos Hídricos donde se llegó a considerar que el acrecentamiento de las inundaciones era, en realidad, “una sensación de los vecinos”. Asombran un poco estas expresiones porque hay hasta pruebas documentales de los anegamientos en la zona.

Poco salomónico, Salamone ni siquiera buscó promediar entre los intereses de los vecinos y los de la empresa Gama. Directamente, dijo que la polémica suscitada “fue tendenciosa”, y explicó “que la Provincia aprobó el emprendimiento sabiendo que luego haría una gran obra de desagüe donde el canal que construye Gama garantizará el escurrimiento de lo que se pretende largar por allí”.

¡Qué torpeza la de los vecinos! Si hubieran escuchado estas explicaciones de Salamone, aun en pleno aguacero, no tendrían por qué haberse mojado los pies.

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