Furios y Zunino, los dos de cabeza, convirtieron para los marplatenses. Cavenaghi había puesto el 1-1 parcial. El equipo de Almeyda quedó segundo, a dos puntos de Instituto.
Aldosivi ayer le descolgó banderas. Por primera vez, River perdió fuera del universo de la A, el único en el que había vivido sus 110 años. También le hizo soltar la punta, que ahora es enteramente de Instituto. Y lo peor: el equipo marplatense le desfiguró a su rival la identidad. Había sido ahí mismo, donde River fue otra vez River.
No sos vos. El partido tendrá la trampa recurrente de portar el cartel de “histórico”. Quizá el peso de ese rótulo logre imponerse con prepotencia a la actuación de los dos equipos. Con los años, quedará la marca indeleble y no el trabajo de reloj ejecutado por futbolistas todoterreno; los de River fueron las agujas, pero al revés.
Hay una foto sintomática: Aldosivi gana 1 a 0 pero sigue atacando; Vella, que es derecho, tiene que cerrar de zurda muy cerca de la línea de gol. Enojado, insulta a sus compañeros por la desidia. No es una jugada más, es River dado vuelta.
La misma receta. La búsqueda del equipo visitante fue por el piso. Sin embargo, la doble definición fue por arriba, luego de dos córners. Primero Furios gozó de zona liberada y capitalizó el centro al segundo palo. A cinco del final, Zunino, otro defensor corrió al primer palo y cabeceó al ángulo. River fue indulgente en la marca y por esos dos movimientos de pelota detenida perdió lo poco que había juntado en un encuentro que siempre le quedó incómodo.
Cambiar y no cambiar. Los gestos de Almeyda eran reveladores. Su cara incrédula denotaba el retroceso de un equipo que ni siquiera empujó a su rival con el carácter que se asume ante otras carencias. El entrenador intentó maquillar los problemas con cambios; no resultó. Lobo Ledesma fue un hincha con camiseta oficial: miró el partido desde adentro, gritó, pero no participó activamente; no quitó, no cubrió bien los espacios, no aportó salida. Obvio, salió en el entretiempo. La señal fue que por él ingresó el recuperado Chori Domínguez. Entonces, Aguirre pasó a jugar de Ledesma.
La imagen se modificó lo que tardó River en empatar; Chori fabricó un penal (si es que hubo falta, fue afuera del área) y Cavenaghi lo aseguró. Después de esos dos minutos, River se internó otra vez en la nada.
En el primer choque entre ambos, Aldosivi se colgó la medalla. Y bajó al conjunto de Núñez de la burbuja del invicto. Otra vez, River tendrá que reinventarse.
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