El último informe de la Comisión Fiscalizadora indica un pasivo récord que supera con claridad a sus activos, las unidades, cada vez más desvalorizadas.
El informe elaborado y no difundido es sobre el cuarto trimestre de 2009 lo que, a los efectos prácticos, funciona como una radiografía de la empresa al cierre del último ejercicio. Por supuesto, están pendientes aún los informes del primer y segundo trimestre 2010, pero la productividad y celeridad de los miembros de la Fiscalizadora nunca fueron ni medianamente aceptables.
Que su endeudamiento llegue a los 80 millones de pesos indica que técnicamente la empresa está en quiebra, es decir, con un pasivo superior a todos sus activos.
Estos llegaban, en el informe del tercer trimestre de 2009 de la Fiscalizadora, a los 70 millones. En la nueva lectura, los activos, básicamente el parque automotor, se ha desvalorizado y el pasivo ha crecido. Pero ya en aquel informe los números, según la coincidencia de muchos, estaban forzados para plantear un equilibrio que rondaba los 70 millones de pesos.
La información sobre el número grueso del último trimestre de 2009 se filtró en momentos en que la empresa y el municipio en forma solidaria, asumieron el pago de cerca de 20 millones de pesos para pagar deudas salariales judicializadas, que llevaron al reciente paro de 36 horas.
También trascendió el informe completo de una auditoría externa, publicada el martes pasado por este diario, sobre el sistema de liquidación de sueldos en la Tamse, que observó graves irregularidades (duplicación de pagos de horas extras y vacaciones, entre otras) y que termina recomendando a la empresa que realice las denuncias penales del caso.
Se da por descontado que el caos imperante en la empresa terminará teniendo repercusión en el Concejo Deliberante. Por lo pronto, el bloque radical se reunirá hoy con el titular de Tamse, Hugo Germán, para pedirle una copia de la citada auditoría y los números más recientes sobre el estado de la empresa. Además, el peronista Elvio Sahaspe presentó dos pedidos de informes y pidió que la Municipalidad intervenga la empresa (ver aparte).
Que la Tamse tenga un pasivo de 80 millones de pesos debe referenciarse sobre un contexto que indica que este año terminará recibiendo subsidios municipales por cerca de 70 millones de pesos, además de la ayuda nacional, gasoil subsidiado y subsidios directos por unidad. Estos últimos también los reciben las dos empresas privadas del servicio.
Ni que hablar que buena parte de la flota comprada hace cinco años ya se encuentra en tan mal estado que deberá renovarse en plazos perentorios, como reconocen las propias autoridades de la Tamse. Ya hay abierto un proceso licitatorio para comprar 30 vehículos para radiar a las unidades con mayores problemas. Y todo esto sin que todavía se hayan terminado de cancelar las adquiridas a partir de 2005 con créditos y leasing (también hubo 10 compradas con un ATN).
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