El municipio cedió otra vez ante la presión de una huelga y les reconoció el ciento por ciento de la deuda salarial. Les pagará en siete cuotas desde el mes que viene.
Los trabajadores desconocieron un acuerdo que habían firmado el pasado 20 de mayo, en el que aceptaban dos opciones de cobro: al contado, con quita del 20 por ciento; o el total de la deuda, en 12 cuotas. Ayer se alumbró otro acuerdo, que asoma como definitivo y que estableció una nueva modalidad: los choferes cobrarán toda la deuda, en siete cuotas desde agosto, lo que para el municipio implicará una erogación cercana a 20 millones de pesos.
Con este esquema, un problema que se gestó en 2002 durante la gestión de Germán Kammerath y se consolidó en el período de Luis Juez (2003-2007), recibe un punto final de parte del actual intendente, Daniel Giacomino, aunque sus efectos económicos se sentirán un par de años más: hasta mediados de 2013, de la recaudación mensual de Tamse se destinará medio millón de pesos a tapar este agujero.
La salida al conflicto se alcanzó ayer por la tarde, con las autoridades municipales repentinamente dispuestas a conciliar posiciones y con el 40 por ciento de los usuarios del transporte a pie, porque los coches de los corredores Verde y Rojo no circulaban.
La nueva negociación dejó sin efecto la participación de la Secretaría de Trabajo provincial, que desde el lunes amagó con declarar ilegal el paro de los choferes, en una disposición que nunca se concretó. Ayer a la mañana hubo intimaciones a los trabajadores, pero en la práctica no tuvieron efecto disuasivo.
En cuestión de horas, los choferes en conflicto pasaron, sin escalas, de la expectativa de extender la disputa interna de Tamse a todo el sistema de transporte, con la posible declaración de un paro general, a una nueva negociación que les dio lo que buscaban: cobrar toda la deuda.
Ingeniería propia. El cambio en las condiciones de pago implicará, también, sensibles modificaciones en el esquema financiero que el municipio había ideado para afrontar esa deuda. Las autoridades no recurrirán a un préstamo de un banco privado, sino que las siete cuotas comprometidas se afrontarán con recursos propios.
"Al no pagar nada de contado, nos ahorramos el costo financiero del esquema anterior, que no iba a bajar del 20 por ciento anual. Económicamente, esto es ventajoso", razonó un funcionario municipal.
Desde el Ejecutivo calculan que cada cuota mensual será de 2,5 millones de pesos, de los cuales al menos 900 mil pesos estarían cubiertos por dos vías: en Tamse hay un fondo específico de la recaudación por 500 mil pesos al mes que se destina para afrontar estos juicios; y además esa cuenta ya tiene acumulados tres millones de pesos (prorrateados en siete cuotas, arrojan otros 430 mil pesos, que ya están disponibles).
El saldo de 1,6 millón de pesos que restaría cubrir de las cuotas mensuales también estaría calzado. Es que Tamse está pagando dos operatorias de leasing , de 1,2 millón de pesos mensuales cada una, cuyas cuotas están a punto de concluir, con lo cual ese fondo quedaría liberado para pagarles a los choferes.
Si bien el municipio tiene resuelto afectar ese dinero a un nuevo leasing para comprar más unidades, en los próximos meses justo se abre un período "ventana" hasta que le entreguen los nuevos coches, lo que permite derivar el dinero provisoriamente a otro fin.


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