Tamse analiza derogar convenio con la Fundación

La empresa municipal anunciaría en las próximas horas la rescisión del contrato por el que paga mensualmente 81.500 pesos a la entidad Liliana Vera. Abona actualmente 101 pesos por cada viaje de los discapacitados.
Luego de que este medio diera a conocer que la Tamse paga por mes 81.500 pesos a una fundación que opera las rampas de ascenso y descenso para discapacitados en los colectivos, autoridades municipales analizaron la situación para tomar definiciones.

Y aunque oficialmente aún no se informó ninguna medida concreta, fuentes autorizadas de la Tamse adelantaron la posibilidad de rescisión del convenio que los vincula formalmente con la Fundación Liliana Vera desde hace casi cinco años. Estarían evaluando si lo derogan a fin de mes cuando se venza el plazo del actual convenio o si lo renuevan por última vez hasta diciembre.

En tanto, el Ejecutivo municipal estudia en detalle el contrato, las erogaciones que salen cada 30 días y su relación con la calidad y el tipo de servicio que se presta en la actualidad.

Es que a rigor de verdad, el cálculo que surge en función a la cantidad de unidades que hoy circulan dotadas con rampas (son 10) y el corte de boleto diario correspondiente a los usuarios en sillas de ruedas (unos 40 viajes por día), arroja que la Tamse paga actualmente 101,87 pesos por cada viaje de los discapacitados. Se trata de una cifra irracional que no encuentra asiento entre lo que se abona y el servicio que finalmente reciben los pasajeros minusválidos que se limita a la línea V1, Central Rojo, Verde y R2.

Si bien muchos de estos usuarios justifican el trabajo de las operadoras que los ayudan a subir y a bajar de los colectivos, también reconocen que el servicio es limitado, ya que se presta sólo de lunes a viernes y en determinados horarios.

Como si fuera poco el desembolso que realiza Tamse mensualmente por esa contraprestación, durante los viajes que no hay operadoras a bordo, los choferes que colaboran en el ascenso de un discapacitado cobran a cambio una hora extra por cada uno. Esta situación da cuenta del pago doble e innecesario que realiza la empresa por un mismo servicio.

La polémica por la abultada partida presupuestaria que le representa mensualmente a la Tamse el servicio de las operadoras que prestan en 10 unidades generó distintas opiniones: por un lado, quienes justifican la tarea en función a la imposibilidad del usuario de abordar por sus propios medios el colectivo; mientras que otros sostienen que se trata de un servicio excesivamente caro e ineficiente.

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