El jefe del radicalismo, Alfredo Cornejo, se resiste a la idea de aplicar en Mendoza las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias.
Después de la reelección, que implica una reforma constitucional, las PASO representan la mayor obsesión de Pérez en materia electoral. Pero los presidentes de los dos partidos principales, incluido el suyo propio, no quieren saber nada con este sistema.
Alejandro Abraham, jefe del PJ, ha hecho varios cuestionamientos, a los que ahora se suma el rechazo del presidente del radicalismo, Alfredo Cornejo.
"No estamos a favor porque las PASO no dieron el resultado esperado", aseguró Tadeo García Salazar, hombre de Cornejo en la Cámara de Diputados y el autor del proyecto de reforma política que el intendente de Godoy Cruz busca imponer.
Y se explayó en el resultado de la primera experiencia de este sistema, que fue la elección presidencial del año pasado: "En ningún partido hubo más de un candidato en las primarias y no se favoreció el bipartidismo. Por el contrario, consolidaron un modelo hegemónico, dado que se produjo una diferencia de 30 puntos entre Cristina y su principal competidor".
Los argumentos del radicalismo se suman así a los del presidente del PJ, que piensa que adoptar las PASO para la elección de candidatos puede sobrecargar demasiado el cronograma electoral y generar mucho gasto en elecciones.
Aunque la razón más fuerte es que ningún partido quiere perder la potestad de controlar su selección de candidatos cuando llegue la hora de competir otra vez en 2013.
A espaldas de Paco. La oposición tiene un menú de reforma electoral sin las PASO que fue armado a espaldas de Paco Pérez y que evoluciona saludablemente en ambas cámaras legislativas.
Tanto en el Senado como en Diputados, UCR y PD planean instalar el debate en las comisiones para tratar de imponer el desdoblamiento de elecciones y la boleta única sin esperar el aval del PJ.
Los radicales de la Cámara Baja advierten que junto al Partido Demócrata tienen votos (25, la mitad más uno exactamente) para sacar la reforma política. Aunque para ello será necesario que la comisión de Asuntos Constitucionales (LAC), que recién empezará a discutir el proyecto la semana entrante, saque un despacho.
El combo reformista de la UCR y el PD incluye también voto electrónico, adhesión a la ley nacional de Ética pública y una ley de financiamiento de los partidos políticos que sí mira con simpatía uno de los aspectos de la reforma electoral nacional: la regulación por parte del Estado de los espacios televisivos y radiales de los partidos durante la campaña.
Un guiño para el voto electrónico. Aunque todo indica que las PASO tienen varios caminos bloqueados, la orden del gobernador y de los intendentes es negociar todo lo que se pueda con la oposición para que las reformas salgan.
El peronismo tiene como prioridad sancionar antes de la reforma política la reforma constitucional, con la reelección del gobernador como punto número uno. Pero en el camino se verá forzado a hacer concesiones.
El ánimo negociador del oficialismo ya se ha empezado a notar en las opiniones de sus dirigentes. Por ejemplo, Jorge Tanús, presidente de Diputados, consideró hoy que es posible adoptar en Mendoza el sistema de voto electrónico, tal como propone el radicalismo en su lista de cambios.
Sin embargo, desde el PJ advirtieron que ninguna reforma puede salir sin consenso oficialista. "Ellos usan la técnica de juntar el número de votos y avanzar. Pero hay que consensuar, porque a la fuerza no va a salir nunca nada", advirtió Tanús, uno de los encargados de negociar con las fuerzas opositoras.
Pero el nudo de las conversaciones sigue siendo la intención que tiene Paco de candidatearse otra vez para la gobernación en 2015. "El obstáculo es el gobernador, que se tiene que excluir, como hizo el radicalismo cada vez que propuso la reelección", insistió el senador radical Juan Carlos Jaliff.

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