También Gran Bretaña lanza un ajuste

El gobierno de Cameron busca ahorrar 8630 millones de dólares; habrá despidos en el sector público y un masivo recorte de gastos
LONDRES.- El flamante gobierno conservador de Gran Bretaña seguirá hoy los pasos de Grecia, España, Portugal e Italia, y anunciará fuertes medidas de ajuste para reducir su enorme déficit presupuestario en medio de la crisis, que ya ha traspasado la frontera de la eurozona y amenaza con afectar a todo el continente.

La coalición de conservadores y liberales demócratas de Gran Bretaña anunciará los detalles de un plan de ahorro de 8620 millones de dólares que afectará a varios sectores del gobierno este año, medida que busca dar seguridad a los mercados.

Las puesta en marcha del plan coincide con el profundo malestar que causó en la corona británica la filtración a la prensa del discurso de la reina en el que presentará los planes del gobierno encabezado por David Cameron, y con el inicio de una huelga de British Airways, que se extendería durante cinco días.

Con un déficit presupuestario que llegaría este año al 11% del PBI británico, Cameron y su socio, el líder liberal demócrata Nick Clegg, diseñaron un plan que, en principio, eliminaría cientos de miles de empleos públicos en 2010 que se traducirían en un ahorro de 8620 millones de dólares.

Así, Gran Bretaña se sumaría a varios países de la eurozona, que anunciaron en los últimos días y semanas fuertes ajustes para achicar los agujeros negros del gasto público.

La primera batería de medidas, que serán anunciadas por el ministro de Finanzas británico, George Osborne, y el secretario del Tesoro, David Laws, dejaría en la calle a 300.000 empleados del Estado. A partir de septiembre, en una segunda etapa, el gobierno reduciría en hasta un 25% el presupuesto de varios ministerios y secretarías.

Algunos analistas incluso estimaban ayer que la pérdida de empleos en la administración pública alcanzaría a los 700.000 puestos, incluidos decenas de miles de profesionales del Servicio Nacional de Salud, entre ellos gerentes, médicos y enfermeras.

El Tesoro apuntará al corazón de la denominada burocracia de Whitehall al intentar eliminar gastos de viajes de funcionarios por 4300 millones de dólares, entre los que se incluyen 180 millones de dólares en taxis, 462 millones en hoteles y 101 millones en vuelos. El gobierno también ahorraría 1500 millones de dólares en publicidad oficial y otros 840 millones en mobiliario para las dependencias de la administración.

En el orden previsional, la edad de jubilación de las mujeres se elevaría de 60 a 65 años y la de los hombres, de 65 a 66 años, mientras que también se espera que el seguro de desempleo se torne más estricto.

Mientras tanto, Cameron, que ha reducido el número de escoltas y choferes de los ministerios, se ha comprometido a pagar él mismo los gastos de la reforma de su residencia de Downing Street.

Cameron y su familia dejarán esta semana su domicilio particular y se trasladarán al departamento de dos dormitorios del número 10 de esa famosa calle. Según varios medios británicos, como parte del plan de ahorro se instará a secretarios de Estado y otros altos funcionarios a usar el transporte público como cualquier ciudadano.

El rechazo que ya anticiparon algunos sindicatos y la creciente preocupación de los británicos sobre el futuro de su economía obligaron ayer a Clegg a defender el ajuste y atacar al saliente gobierno laborista de Gordon Brown. "No creo que hayamos anticipado cuán severamente se deteriorarían las condiciones económicas de la zona euro", declaró Clegg.

"El gobierno saliente arrojó dinero por todos lados como si no hubiera un mañana, probablemente a conciencia de que iban a perder las elecciones", advirtió Clegg, y recordó que cuando llegó a su lugar de trabajo la semana pasada, el secretario del Tesoro se encontró con una nota de su predecesor, que decía: "Me temo que no hay más plata".

En este contexto, el sindicato del servicio civil se mostró particularmente preocupado por el recorte del 25% en el ministerio de Defensa, que podría afectar a los empleados del sector. Por su parte, el sindicato Unison, de empleados públicos, agregó que será imposible una reducción de 8600 millones sin impacto en la gente. "Los pobres, los enfermos y los vulnerables serán los que sufran y la medida sólo prolongará la recesión", dijo una vocera de Unison.

El anuncio llega en un momento complicado para el gobierno de Cameron, que desde ayer enfrenta el primer frente de tormenta con la corona, que le exigió explicaciones por la filtración a la prensa del discurso que la reina dará mañana ante el Parlamento.

Varios extractos del discurso de la reina Isabel II fueron publicados ayer por los diarios, que revelaron más detalles de los planes económicos del gobierno, que se instrumentarán en 21 leyes (cinco aplicadas por el Tesoro), sobre un programa que se extenderá durante 18 meses.

Con la prioridad de restaurar el crecimiento económico y de "acelerar la reducción del déficit fiscal estructural", Osborne creará una Oficina de Responsabilidad Presupuestaria y le devolverá el poder regulador al Banco de Inglaterra por medio de la ley de regulación de servicios financieros, el primer paso para la introducción de un impuesto bancario y el recorte de los bonos "inaceptables" del sector.

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