Los artículos más afectados por las demoras son LCD, filmadoras y lavarropas. La reparación puede costar hasta 30 por ciento más que el año pasado.
Es que las partes importadas de LCDs, equipos electrónicos y lavarropas con origen en Finlandia, Japón y mayoritariamente China, escasean dramáticamente por la medida del gobierno nacional de restringir el ingreso de productos importados desde el año pasado.
"Cuesta sostener el negocio. Toda la línea marrón, que comprende artículos como LCDs, audio, y video, prácticamente no tiene stock. Hay unidades láser de equipos electrónicos que no se consiguen en la provincia", señaló Laura Biasso, de Loconte.
El problema también impacta en las garantías extendidas, esto es las que ofrecen las casas de electrodomésticos y se extienden más allá de la garantía de la marca. "Una de las cláusulas del contrato con el cliente establece que si el repuesto se rompe y no se encuentra un sustituto, la casa debe hacerse responsable y reponer todo el equipo nuevo. En los últimos días estamos enviando a las casas de electrodomésticos un número cada vez más grande de artículos que deben reconocer a sus clientes", remarcó Biasso.
Pero ahí no terminan los perjuicios. Desde las casas de reparación de productos del hogar afirmaron que los reclamos se concentran en las placas de los LCDs debido a que prácticamente no existen en el mercado y lo que hay, el cliente debe pagar un sobreprecio que -en muchos casos- triplica su valor original.
"La gente se encuentra con un televisor que compró en 2010 en pleno auge del Mundial, con el plan en 50 cuotas que aún está pagando y, encima, su aparato empieza a fallar. Cuando le pasamos el precio de la pieza con nuestro servicio, muchos no toman el trabajo", apuntó Biasso.
Los altos precios también son moneda corriente para la casa de servicio técnico Medina Sánchez. Afirmaron que escasean fuentes de LCDs y lo existente cuesta hasta un 40% más que el año pasado.
Desde Servicio Calvo -especialistas en reparar heladeras y lavarropas- remarcaron que faltan todos los tipos y piezas de repuestos.
El responsable de Alser Electrónica, Sergio Zárate, afirmó que aquellos que no invirtieron en stock a mediados del año pasado, deben pagar un sobreprecio, como así también demoras de los proveedores. "Si el año pasado los pedidos para un importador eran de mil piezas, hoy -con suerte- puede recibir 10 repuestos", remarcó Biasso.
A la agravante de la escasez, en algunos casos las piezas que llegan tampoco cumplen con la calidad buscada.
"Hay un componente de televisores que se llama flight back, que es como una bobina colocada en la parte de atrás del aparato. Antes eran económicos, ahora los que llegan a la provincia son un 50% más caros en relación con el año pasado y encima, con la restricción lo que llega es de mala calidad", concluyó Zárate.
Comentá la nota