La CC lamentó que la UCR no mantenga "la suficiente distancia del vicepresidente", a quien le reprochó ser "opositor y oficialista". El radical Oscar Aguad llamó a no caer en "internas grotescas". Nuevas críticas del kirchnerismo.
El vicepresidente participó el jueves de una cena de legisladores radicales en San Nicolás, en la que la conducción radical fijó una estrategia opositora junto a su candidato para el 2011. El encuentro fue criticado desde el Gobierno por varios funcionarios, entre ellos el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien acusó a los radicales de tener una actitud "cuasigolpista".
Al hacer su crítica, la CC apuntó, en cambio, que es "un momento donde se le pide a la oposición claridad, contundencia, consistencia y principios para dar batalla contra este modelo de desinstitucionalización, corrupción e inflación que representa el kirchnerismo". En un comunicado de prensa, esa fuerza consideró, siguiendo el mismo razonamiento, que el presidente del radicalismo Ernesto Sanz "le hizo un gran favor a Elisa Carrió al invitar a Cobos al encuentro radical, ya que permite dejar claro para la sociedad que la Coalición Cívica es la única fuerza que mantiene y mantendrá distancia real y efectiva con quienes representan conductas confusas en un momento donde la sociedad exige claridad a la oposición".
La respuesta del radicalismo no tardó en llegar y corrió por cuenta de Aguad. "La Coalición Cívica, como socio del Acuerdo (Cívico y Social), debería entender que lo mejor para la ciudadanía es que un partido o un conjunto de partidos sean interpretados como representantes de una alternativa superadora", señaló el diputado.
Ayer los radicales volvieron a cruzarse con Aníbal Fernández por el tema. Sanz, el titular de la UCR, se mostró especialmente molesto con las declaraciones del jefe de Gabinete y la acusación de "cuasigolpismo". "Es una barbaridad", se quejó. Y a modo de contraataque, opinó que "el Gobierno está permanentemente saliéndose a la banquina. Traten de entrar de nuevo a la autopista rápido porque nos están llevando a todos a problemas". Sanz opinó, por otra parte, que la Casa Rosada critica a Cobos "no porque les importe la cuestión institucional, sino que ven al vicepresidente como voto de desempate". "A ellos los asusta y los vuelve locos que en algún momento Cobos va a tener que desempatar", vaticinó.
Mientras tanto, el jefe de Gabinete, sostuvo que la actitud de Cobos "no es saludable para las instituciones, ni siquiera para la UCR".
En el mismo sentido habló el diputado nacional Agustín Rossi, jefe de la bancada kirchnerista, quien advirtió que Cobos "no puede seguir ocupando el doble rol", como integrante del gobierno kirchnerista y "jefe del bloque opositor". Rossi recordó que "en la reunión (de la UCR) se analizó que Cobos tenía que permanecer en la vicepresidencia de la Nación por la paridad de fuerzas que había en el Senado para que él desempatara a favor de la oposición. Es una situación institucional que no se puede sostener". Otros que salieron a hablar desde la oposición del PJ no kirchnerista fueron los gobernadores de Chubut y San Luis. El chubutense Mario Das Neves estimó que "si Cobos fuera hoy gobernador de Mendoza estaría apoyando el Fondo del Bicentenario" y criticó al mismo tiempo al Gobierno por no tener interés en "generar consensos legislativos". Su par Alberto Rodríguez Saá le pegó a los radicales. Recordó que Cobos votó a favor de la destitución de Martín Redrado, en contra de lo que quería la UCR, y luego fue recibido en San Nicolás. "Cobos pertenece al kirchnerismo –chicaneó–. Que se arreglen los radicales que son la mitad kirchneristas y la otra mitad, no."









Comentá la nota