Igual que trabajadores del área en el hospital Castro Rendón, se niegan a trasladar las muestras infecciosas.
Desde la Subsecretaría de Salud se confirmó la compra de tres campanas de flujo laminar, los equipos que fallaron y que son esenciales para el trabajo en laboratorio; pero desde el sector en el hospital Bouquet Roldán se ratificó que la decisión de suspender este tipo de análisis se mantendrá hasta tanto no se instale el equipamiento.
El aspecto diferencial del Bouquet Roldán respecto de los otros hospitales de la ciudad es que funciona como centro de referencia para análisis de tuberculosis. “Puede haber un accidente y trabajamos con muestras infecciosas que vienen de otros hospitales porque somos centro de referencia de tuberculosis. Recibimos muestras de distintos puntos de la provincia”, apuntó Mirta Aedo, técnica del área y referente de ATE. Además, es quien personalmente, hasta ayer, llevaba las muestras de sangre y orina, entre varias clases de material orgánico que se analiza, hasta el laboratorio central de la Subsecretaría de Salud. "Yo me muevo en ambulancia. Pero si llega a pasar un accidente, puede pasar cualquier cosa", explicó Aedo, que notificó a las autoridades del hospital sobre la decisión.
En el curso del mes
Desde la dirección de Gestión de Tecnología Biomédica de la subsecretaría, Irene Wietig confirmó que las máquinas que se necesitan para reemplazar el equipamiento averiado en los dos hospitales ya fueron compradas y que se instalarán en las próximas semanas.
"La provincia cuenta con once campanas de flujo laminar de las cuales ocho fueron validadas en marzo de este año y tres se procedieron a cambiar", indicó Wietig en un informe difundido ayer. Detalló que en el recambio se contempla los casos del Castro Rendón y del Bouquet Roldán, pero también el hospital de Zapala, en donde la campana tampoco pasó la inspección. El costo de los equipos es de $90.188 por unidad.
Wietig también apuntó que la continuidad de los análisis se concentrará, a pesar de la decisión de los equipos de los hospitales afectados, en el laboratorio del hospital Heller, a donde las muestras se deberán trasladar "con las medidas de seguridad que corresponde".
Respecto de la falta de reactivos para el tratamiento de enfermedades complejas, Wietig aseguró que los únicos en falta "son el CD4 y CD8, que ingresan a fines de julio" y que se utilizan para el seguimiento de personas con Sida. "Las compras se realizan centralizadas en Nación siendo la mayoría licitaciones internacionales", indicó.
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