Un panel del cielorraso de una de las salas cayó en medio de uno de los sectores de juego.
En algún momento entre la salida del guardia que custodia el edificio por las noches y la llegada de las maestras, un panel del cielorraso de una de las salas cayó en medio de uno de los sectores de juego. Ocurrió ayer en el Jardín 42, creado hace 17 años sobre un edificio que perteneció a la ex Hidronor y que se trasladó, ladrillo por ladrillo y panel por panel, a Cayastá 2075. Ante la posibilidad de que la caída anticipara algún desperfecto mayor, se pidió la intervención del área de mantenimiento del CPE y se decidió suspender las clases hasta tanto no se resuelva el problema.
En lo que va del año, el Jardín 42 fue noticia en varias oportunidades debido a los constantes robos que sufre: a razón de uno por mes durante el primer semestre. En el edificio, las divisiones de las cinco salas, el pequeño salón del acceso y la cocina y el cielorraso son de paneles de yeso o de un material similar al cartón (cambia según el sector), Se pensó como algo temporal, pero lleva casi dos décadas en el barrio. La capacidad sólo permite que 200 chicos, en dos turnos, ocupen las 10 salas de cinco años habilitadas.
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