Las partes acordaron ante la jueza Gloria Albores una suspensión de la subasta durante cinco meses. En ese tiempo, el Estado nacional o el provincial deberán comprar las tierras o expropiarlas.
El abogado Carlos Fernandez Articó, que representa a las familias aborígenes, llevó ante la jueza civil Gloria Albores la propuesta de una suspensión de la subasta por 6 meses ante la posibilidad que Nación o Provincia expropien las tierras o directamente las compren para así entregárselas a la misma comunidad. Finalmente, se acordó que la suspensión sea por 5 meses. Es el último recurso que les queda, luego que el STJ haya rechazado todos los recursos presentados.
Tres personas que tienen la titularidad de las parcelas, que nunca las habrían ocupado, consiguieron en la Justicia avanzar para vender las tierras. El campo fue relevado por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) como territorio aborigen, y el Estado nacional y el provincial podrían expropiarlo o comprarlo para que quede en manos de las familias ocupantes de acuerdo al artículo 75 de la Constitución Nacional.
El caso
La comunidad Epumer ocupa en forma común cinco mil hectáreas en la zona de Colonia Emilio Mitre. Hace cinco años Jorge Pereyra y dos personas más, de apellido Pilosio y Ricard, presentaron una escritura en condominio para reclamar la propiedad del lote 5 del inmueble. Presentaron una acción en la Justicia Civil para solicitar la división y vender las tierras que nunca tuvieron en posesión y repartirse el dinero.
La comunidad Epumer lucha desde ese momento para hacer valer sus derechos. Pero las resoluciones judiciales habilitan la subasta. Si bien hay una ley provincial -que se viene prorrogando año a año- que suspende los desalojos en el oeste provincial, las resoluciones judiciales le dan el visto bueno al remate.
La comunidad Epumer está conformada por nueve familias, 80 personas en total, que utilizan el loteo de 5.000 hectáreas como territorio común, como zona de pastoreo de vacas y ovejas, y tienen sus viviendas y aguadas.
El lonko de la comunidad, Curunau Cabral, dijo que “vivimos en la tierra desde siempre”. Y Carlos Martínez, secretario de la comunidad y miembro del Consejo del Aborigen Provincial -un órgano que preside el ministro de Bienestar Social, Gustavo Fernández Mendía-, dijo que las tierras en cuestión fueron ocupadas por el cacique Caleo Cabral desde 1880 y luego por sus descendientes.
En abril de este año, uno de los supuestos dueños, Jorge Eduardo Pereyra, habló con El Diario desde Buenos Aires y dijo que compró el campo en el ’82 a una sucesión, que tiene carnicerías en Banfield. Afirmó que ocupó el lugar e hizo mejoras, incluso levantó una casa, pero que por problemas de salud dejó de ir hace varios años.

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