Las comunas de Andresito y Capanema (Brasil) esperarán hasta después de la segunda quincena de agosto para cortar el puente que une ambas ciudades distante 35 kilómetros una de otra.
Aguardarán la prometida reunión con el ministro del Interior de la Nación, Florencio Randazzo, a quien reclamarán las obras de la zona primaria del viaducto que no se realizaron desde su inauguración. Cuando se construyó, hac e 17 años, las autoridades se pusieron de acuerdo y decidieron que Brasil ponía el puente y Argentina el control integrado en suelo nacional, además de un parador que hoy es usado por autoridades de diferentes dependencias “pero nunca fue habilitado para el tráfico de carga”, explicó Bruno Beck, intendente de Andresito. “Hoy los brasileños están enojados con nuestro país por la demora en las obras prometidas porque ya hay una inversión hecha por ellos en cumplimiento del compromiso asumido, pero de este lado jamás se cumplió con lo pactado y hoy el puente sólo se usa durante 12 horas para un tráfico vecinal fronterizo”, explicó.

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