La madre de Marita Verón aseguró que el único objetivo que persigue es "encontrar" a su hija y que no le tiene "miedo a las mafias" que se dedican a la trata de personas. Fue al declarar en la cuarta jornada del juicio, que continuará hoy con su testimonio.
La mujer en su relato involucró a policías y exfuncionarios judiciales que quisieron desviar el rumbo de la investigación y causó la reacción de dos de los imputados, los mellizos Gómez, al mirarlos fijamente cuando denunció la existencia de mafias de trata de personas.
"El ex secretario de la fiscalía Baaclini quiso involucrar desde un primer momento a David, ex marido de Marita y padre de su hija Micaela, diciendo que la había matado y la había enterrado en el patio de casa. Hasta hizo excavaciones allí", destacó Trimarco.
La mujer aseguró además que "la `chancha` Ale, ex esposo de una de las acusadas María Rivero y denunciada por la imputada Daniela Milheim como quien la inicio en la prostitución, es el que maneja la droga y la prostitución en Tucumán. No tengo miedo, voy a defender a mi hija, Dios me puso en esto".
"Dos veces intentaron matarme en la calle: me tiraron el auto encima y una vez tuve que correr hasta mi casa para sacar un ladrillo y romper la luneta para que se vayan", precisó Trimarco.
Durante su largo relato, la madre de Marita nombró a varias personas involucradas en la causa y recordó especialmente a Patricia Soria, la enfermera que ofreció a Marita colocarse un DIU en la Maternidad por 20 pesos..
"Esa mujer averiguaba mucho sobre la vida de ella y no me gustaba porque le preguntaba cuando iría a colocarse el dispositivo y controlaba sus indisposiciones", indicó.
Al recordar el momento de la desaparición, señaló que el día anterior, el 2 de abril, Marita me dijo que se iba a la Maternidad y al regresar admitió que "Patricia Soria anda en algo raro".
"La enfermera nos había dicho que Miguel Ardiles era jefe, pero al preguntar Marita por él respondieron que limpiaba el piso y pertenecía al gremio", resaltó.
"Ella me contó que Ardiles la llevó con el doctor Tomás Rojas diciéndole que era su ahijada. El la revisó y ordenó un papanicolau y una ecografía. Luego la mandó a hablar con una tal Nely para que me dé los turnos y ella le dijo que vuelva al otro día con el documento, lo que nos pareció extraño", agregó.
Recordó que "esa mañana del 3 de abril ella me pidió 5 pesos y se fue a la Maternidad, mientras que yo salí por unos trámites. David, padre de Micaela se quedó con la bebé. Volví a casa y ella no estaba; sentí una cosa fea en mi corazón".

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