Surgen más fideicomisos para sostener la construcción

A raíz del nuevo contexto económico que impone nuevas reglas de juego en el mercado inmobiliario, el inversor abocado a este rubro sigue buscando refugio en el “valor del ladrillo”; tal cual fue la conducta tradicional a lo largo de toda la historia del país.
Debido a este nuevo panorama, el inversionista se encuentra ante la posibilidad de conformar fideicomisos, al cual considera una “alternativa segura para el resguardo del dinero”, más allá de la construcción o de cualquier rubro en el que decida invertir.

El fideicomiso es un contrato por el cual una persona, llamada fiduciante transmite la propiedad de bienes determinados, (terreno, dinero, etc, a otra persona, denominada fiduciario; quien los afecta a un objetivo lícito y concreto en beneficio de quien se designe en el contrato, llamado beneficiario.

En lo que respecta a la construcción, un fideicomiso de construcción al costo es aquel que tiene por finalidad la realización de una obra de construcción cuyo objetivo final puede ser vender las unidades a terceros o adjudicar éstas a quienes invirtieron para realizar el emprendimiento.

Existen por lo general 4 sujetos en un contrato de fideicomiso. “Fiduaciante”, quien puede ser una persona física o jurídica. Es el creador del fideicomiso y es quien, a efectos de cumplir una finalidad determinada, transmite los bienes en fideicomiso y estipula las condiciones del contrato. Puede también convertirse en el destinatario final del resultado del negocio fiduciario, cuando por ejemplo aporta el dinero para la construcción de un inmueble y luego se constituye en beneficiario del inmueble construido.

Por otro lado, el “Fiduciario”, es el titular de la propiedad fiduciaria, ya sea terreno, aportes de dinero, etc; quien la recibió con la obligación de dar a los bienes el destino previsto en el contrato y obliga a realizar los actos exigidos por los fiduciantes en pos de este objetivo. Cualquier persona física o jurídica puede ser fiduciario.

En tanto, el “Beneficiario” es la persona que recibe los beneficios de la administración del fiduciario una vez satisfecho el plazo o condición estipulada; en éste caso el beneficio es el inmueble construido.

Por último, el “Fideicomisario” es el destinatario final de los bienes. En general, beneficiario y fideicomisario son la misma persona. El fiduciante y el beneficiario pueden ser la misma persona.

Y el “Patrimonio de Afectación” es el conjunto de bienes (terreno, dinero, etc) que constituyen los activos del fideicomiso y que forman un patrimonio separado tanto del fiduciante como del fiduciario. Es decir que esos bienes están protegidos y no podrán ser alcanzados por ninguna acción iniciada por los acreedores del fiduciante o del fiduciario.

En otras palabras, ante cualquier contingencia negativa que afecte al patrimonio individual del fiduciante o del fiduciario, ésta no afectará los bienes afectados al proyecto.

Por todo esto, inversores están planificando este tipo de proyectos en la ciudad debido a que la inversión queda mucho más resguardada respecto a la opción del tradicional “pozo de inversión” a construir.

De esta manera, se genera un resguardo y también multiplica la confianza del potencial cliente.

CARACTERISTICAS DEL FIDECOIMISO

Es un contrato, no una persona jurídica. Instrumenta la entrega de bienes de uno o más fiduciantes a un fiduciario. Esa entrega de bienes transmite la propiedad fiduciaria y la aísla o blinda de otros riesgos ajenos al negocio.

Con esos bienes se constituye un patrimonio autónomo, separado del patrimonio del fiduciante y fiduciario.

El patrimonio autónomo queda protegido de la acción de los acreedores de cualquiera de las partes del contrato.

El beneficiario y el fideicomisario pueden ser personas distintas.

El fiduciario no puede adquirir para si ninguno de los bienes fideicomitidos.

El fiduciario debe rendir cuentas periódicamente, lo que implica un mayor control de los fiduciantes.

El hecho de participar de un proyecto al costo supone acceder al inmueble a un mejor precio y con menores riesgos.

Cada fideicomiso se vincula solamente a un proyecto. Terminado el proyecto el fideicomiso se extingue.

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