No supo cómo entrarle

No supo cómo entrarle
Alvarado no encontró ningún camino para vulnerar a Desamparados de San Juan, que se conformó con el empate tras quedar en inferioridad numérica. El equipo de Gustavo Noto resignó así sus primeros dos puntos en el Minella al empatar sin goles.
Por primera vez en la temporada no hubo goles ni triunfo de Alvarado en el Minella. Con seis victorias consecutivas, el equipo de Gustavo Noto se había acostumbrado a robarle una sonrisa a su gente en cada presentación. Pero anoche el público no tuvo otra alternativa que la resignación. Es que no hubo caso ante un aplicado Sportivo Desamparados de San Juan, que le complicó la vida desde el vamos al local y se terminó de aferrar al punto tras la expulsión de Ariel Benítez apenas iniciado el segundo tiempo.

A Alvarado le costó hacer valer la superioridad numérica en el juego. Lo intentó siempre, pero no encontró la profundidad necesaria ante un rival que le cerró los caminos, no permitió filtraciones e hizo su negocio como nadie lo había logrado en Mar del Plata.

El duelo se presentó equilibrado de entrada. Con la premisa de equiparar la línea de cuatro volantes de Desamparados, Noto retrasó a Castillo, que tuvo su punto de partida en la derecha del mediocampo, con Gáspari y Fabio Giménez como doble pivote y Centurión abierto por la izquierda. Tanta congestión en el sector central derivó en un desarrollo muy trabado en esa zona, con una presión muy marcada de ambos equipos.

Se le hizo cuesta arriba ser profundo a Alvarado en ese trámite tan cerrado. Por eso, en las ocasiones en que logró salir airoso de esa batalla en el medio, probó frecuentemente con remates de media distancia. Al minuto, Giménez cortó y entregó simple para Ceballos, que cedió para un centro envenenado de Castillo que controló Mancinelli. Y casi de inmediato, el propio Castillo ensayó un disparo lejano que obligó a una magnífica respuesta del arquero visitante.

Ordenado, bien escalonado y por momentos áspero (Parisi debió irse expulsado y Marconi le perdonó la vida), Desamparados le cerraba bien los caminos a un Alvarado impaciente, en ocasiones apurado, sin apoyo de los laterales para desnivelar. Pero Centurión leyó el partido mejor que todos y su participación fue directamente proporcional al crecimiento del equipo marplatense.

El ex Vélez se soltó y aplicó una receta simple: condujo lo necesario para atraer marcas y descargó hacia las bandas. Rompió líneas en diagonal, acumuló rivales en el centro y generó condiciones favorables para los externos. En consecuencia, sobre el final de la primera etapa llegaron las más claras para el local. A los 31' Ceballos envió un centro que despejó mal la defensa sanjuanina y capitalizó Gáspari con un zurdazo, pero Martín González se interpuso justo a tiempo. Y a los 38', el propio Centurión ubicó abierto a Gáspari, que envió el centro para el cabezazo de Gigena que se estrelló en el travesaño.

El complemento se abrió favorable a Alvarado con la expulsión de Ariel Benítez a los 7'. De inmediato, Villafañez, el entrenador visitante, sacó a Salazar, puso otro volante de contención y dejó a Prieto como único delantero.

El partido se trasladó a campo sanjuanino y, con cada vez menos espacio (Desamparados mantuvo las dos líneas de cuatro), Alvarado no encontró profundidad. Por la disciplina táctica del rival, porque Ceballos se excedió en la individual y también porque Centurión perdió precisión.

Al no estar fino en el pase final, el “Torito” arrimó más peligro en las pocas ocasiones en las que encontró abierto a su rival. Como a los 16', cuando una mala ejecución de pelota parada de Desamparados derivó en Gáspari, que inició la contra para Ceballos. “Trapo” desbordó y tiró el centro para la llegada franca de Castillo, que la tiró por arriba en el segundo palo. Para colmo, Mancinelli se agigantó cada vez que lo exigieron. A los 18', el arquero le extirpó el balón a Ceballos cuando el “10” se disponía a eludirlo.

Lo intentó Noto con el ingreso de Braian Cortadi como extremo derecho. También recurrió a Cayumán. Pero la acumulación de delanteros (terminó con cuatro en cancha) esta vez no surtió efecto ante un rival que defendió el punto con inteligencia. Ante la búsqueda constante de Alvarado, Desamparados se agrupó bien en el centro, no permitió pases filtrados y tuvo en Barth y en su arquero a los puntales de la resistencia. Así, los sanjuaninos se abrazaron al punto. Y lograron lo que nadie en esta temporada.

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