Representantes de todos los niveles de la enseñanza mostraron su inquietud ante la "acefalía" reinante luego de las últimas elecciones provinciales.
Le solicitaron al jefe comunal y vicegobernador electo que active los mecanismos para que el ciclo lectivo termine con normalidad.
Los supervisores de todos los niveles de la enseñanza cipoleña se reunieron ayer con el intendente y vicegobernador electo Alberto Weretilneck, a quien le solicitaron que intervenga activamente para garantizar el funcionamiento del sistema educativo de la ciudad ante “la acefalía y la falta de respuesta” en que se encuentra el sector, tras las elecciones provinciales del 25 de septiembre, en que el oficialismo radical sufrió una dura derrota.
El encuentro tuvo lugar en el edificio municipal de Yrigoyen casi España, con participación de los supervisores de nivel inicial, primario, secundario, de educación especial y de educación de adultos.
Al término de las conversaciones, los supervisores, que prefirieron no dar sus nombres, indicaron que le habían solicitado al jefe comunal que intervenga activamente “en la transición” del sector educativo de Cipolletti, ya que su conducción cambiará con la asunción de las nuevas autoridades provinciales del área en diciembre próximo.
Sin referentes
“Le pedimos que realice gestiones para asegurar la continuidad del ciclo lectivo hasta su terminación”, manifestaron y señalaron que en la actualidad en el área de Educación provincial “no hay referentes” para atender las necesidades de las escuelas y para dar las respuestas institucionales y materiales que exige el momento.
Alertaron sobre la existencia de “rumores” de que el lunes próximo los establecimientos de Cipolletti que cuentan con servicio de transporte pagado por el Estado rionegrino se quedarían nuevamente sin él, poniendo en serio riesgo la normal terminación de las clases. Indicaron que ya en la actualidad las escuelas especiales no cuentan con transporte, lo que muestra la grave situación imperante.
Faltan alimentos
Pero hay más, ya que en las escuelas también se están quedando sin provisión de alimentos como el azúcar y peligra también el habitual funcionamiento de los comedores escolares. Recordaron también que hay escuelas como la 131, la 262 y la 338, además del CEM 5, en los que existen grandes dificultades, que mantienen en vilo a su comunidad educativa.
“No hay referentes de las autoridades ni aquí ni en Viedma que den soluciones. Y si ubicás a un funcionario y te dice ‘sí’ a lo que le planteás, no queda más que en eso porque no hay un correlato en la práctica”, agregaron.
Los supervisores también le pidieron a Weretilneck que se comunique con las empresas que llevan adelante obras en las escuelas para que sigan con los trabajos, pues existe el riesgo de que se paralicen las labores por falta de pago. “Le solicitamos que les dé seguridades que van a cobrar por sus trabajos”, indicaron.

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