Hubo insultos, golpes y escupitajos. El vice electo, Marcelo Cossar, intentó llegar con custodia, pero no pudo. Se iba a tratar el tema monotributistas.
A las 8 empezaron a llegar al lugar las columnas de los empleados municipales desde el Palacio 6 de Julio, los CPC, y las áreas operativas y de salud. Ya a esa hora se evidenciaba el enojo de los agentes, los que se apostaron en las esquinas próximas para esperar el ingreso de los concejales a la sede legislativa de Pasaje Comercio. Bajo el respaldo de la conducción del Sindicato Unión Obreros Empleados Municipales (Suoem), liderada por Rubén Daniele, y de los delegados, los monotributistas pidieron para que los 400 empleados sean contratados por la gestión del intendente Daniel Giacomino.
Con cánticos y pancartas, los agentes insistieron ante los concejales para que deroguen la ordenanza 11.429, aprobada en 2008 por pedido de Giacomino, que impide contratar nuevo personal a excepción de trabajadores salud y educación. Casi cuatro años después, Giacomino presentó el proyecto para dejar sin efecto esa norma y quedar liberado para dar respuesta a los factureros, a los que les dio su compromiso político. Sin embargo, la propuesta sigue en los cajones del Concejo. Por eso, los municipales están que trinan y ayer descargaron su enojo con insultos a varios concejales. El que más la ligó fue Cossar, quien debió retirarse del lugar con una fuerte custodia policial y sin poder ingresar al recinto.
En la esquina de La Rioja y Pasaje Comercio se apostaron los municipales que habían marchado desde el Palacio 6 de Julio y las reparticiones sociales; y sobre Humberto Primo, las áreas operativas. La bronca se desató más fuerte en la primera intersección, por donde intentaron ingresar al edificio del Concejo muchos ediles.
A las 10, hora en que habitualmente se inicia la sesión, faltaba más de la mitad de los ediles, quienes no habían podido llegar hasta las inmediaciones. Pasado el mediodía, Vicente anunció un cuarto intermedio: de los 31 concejales en funciones, sólo 20 estaban en el interior del recinto. Entre los que no habían podido entrar estaba Cossar, junto con las radicales Olga Rista y Carla Abugauch. Ese fue el momento más tenso: llegaron con custodia, pero empezaron a recibir insultos, escupitajos y hasta un botellazo. La situación los obligó a retirarse. Vicente, desde el recinto, explicó que por “estrictas razones de seguridad” quedaba suspendida la sesión. También fueron impedidos de entrar Olga Riutort y Miguel Siciliano. “Se pasó a un cuarto intermedio porque un grupo de concejales no pudo acceder libremente al edificio”, expresó Vicente.
En declaraciones a Cadena 3, el concejal radical y viceintendente electo, Marcelo Cossar, aseguró: “Pasó algo que cuesta entender: agresiones y golpes. Lamentablemente no pudimos sesionar. Hubo agresiones físicas y verbales, de todo tipo. Esta no es la forma de reclamar”.
Lejos de suavizar los ánimos, desde el Suoem dijeron que los concejales podían ingresar y que algunos como, Graciela Trebber, Virginia Pagnanini y Susana Frossi, dialogaron con ellos en la calle. Aseguraron que hubo “provocación” por parte de los ediles radicales que quisieron ingresar con la Policía. “Vamos a seguir yendo al Concejo todas las veces que sea necesario”, lanzó el vocero del Suoem, Damián Bizzi.
Sólo restan tres sesiones para que el Concejo actual trate el tema. Por eso, los municipales deliberarán el lunes, a las 10, con los delegados para ver cómo seguirán con el plan de lucha. Por otros reclamos, originados por pagos atrasados de bonificaciones, hoy cortarán los servicios en Obras Privadas y los inspectores de Transporte.
Maestras amenazan con no empezar las clases
Las docentes de las 37 escuelas municipales y de los 40 jardines maternales empezaron a dialogar en forma interna para definir un plan de lucha intensivo en caso de que no reciban respuestas al pedido de pase de los monotributistas a contratados. Incluso, evalúan no iniciar el ciclo lectivo en el primer año de gestión del radical Ramón Mestre.
La protesta de las maestras está fundada en que las áreas de Nivel Inicial y Primario son las que tienen el mayor porcentaje de trabajadores facturando. Principalmente se trata de porteros, auxiliares y personal de limpieza que, en algunos casos llevan seis años prestando servicios a la Municipalidad.
Por esa razón, los porteros participaron ayer activamente en la marcha frente al Concejo y las docentes empezaron a evaluar no iniciar las clases como un gesto de apoyo para ese grupo de agentes. También están en la misma movida los monotributistas de los Hogares de Día, los que forman parte de los sectores que más reclaman el pase.





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