“SUMAR DERECHOS SIEMPRE ES IMPORTANTE, PERO ANTES EL GOBIERNO DEBERÍA GARANTIZAR LOS EXISTENTES”

“SUMAR DERECHOS SIEMPRE ES IMPORTANTE, PERO ANTES EL GOBIERNO DEBERÍA GARANTIZAR LOS EXISTENTES”
Columna de opinión del concejal de Bragado, Cdor. Martín Acosta sobre el voto a los 16
El proyecto para habilitar el voto de los adolescentes de 16 años ha generado un gran debate en la sociedad. Algunos sostienen que el mismo debe ser aprobado porque se trata de una “ampliación de derechos” y eso basta; por otro lado, estamos quienes creemos que la complejidad e importancia del tema requiere de un análisis muy serio y detallado que abarque distintos aspectos para arribar a una conclusión final que nos represente a todos y que tienda a enriquecer el sistema democrático de nuestro país. Oponerse por oponerse o apoyarlo por disciplina seria una enorme irresponsabilidad que no podemos permitir.

Para dejar en claro mi posición: pienso que no están dadas las condiciones para aprobar el proyecto en este momento. No está bien que el oficialismo quiera aprobar un proyecto sin un debate previo, con el argumento de la suficiencia de la ampliación. Sumar derechos siempre es importante. Pero antes, el gobierno nacional debería garantizar los derechos ya existentes: a la salud, a la educación, a la libertad de expresión, a la protección contra el trabajo infantil, no tiene más que observar los artículos 14 y 14 bis de la Constitución o la cláusula de progreso del artículo 75.

Es bueno que los jóvenes participen. Y aún mejor que tuviesen las herramientas necesarias para controlar a sus representantes: para pedirnos explicaciones, para que les rindamos cuentas. ¡Cuánto mejor sería nuestro país, nuestra provincia y nuestra territorio local si ello ocurriera!

Para que ello funcionase el sistema educativo debería fortalecerse, para que los jóvenes tengan información, que existiese menos marginalidad para asegurar la libertad de sufragio. Se puede elegir mejor cuando se sabe y el sistema educativo debería proveer esas herramientas para una elección responsable.

Si nos atenemos al texto de la Carta Magna el proyecto del oficialismo podría tacharse como de inconstitucional. El único voto que prevé la Constitución es el secreto, universal y obligatorio. No prevé voto “opcional” alguno. También el artículo 12 del Código Electoral Nacional establece la obligatoriedad del sufragio, y exime a los mayores de 70 años y a quienes estuvieren a más de 500 km del lugar en que debieran sufragar. En estos casos, la exención se debe a cuestiones físicas, a la imposibilidad de uno y otro de trasladarse para votar. Los jóvenes, salvo casos puntuales, no tendrían este inconveniente, por lo cual, no deberían quedar exentos de votar.

Además, de no adecuarse todo el régimen electoral, un chico de 16 podría elegir a un presidente pero no a un Gobernador o a un Intendente o un Concejal, pues las legislaciones provinciales no lo contemplan.

Asimismo, el proyecto es contradictorio. La Convención de los derechos del Niño, tratado internacional con rango constitucional, trata a un chico de 16 años como un niño. No puede ser que por un lado se lo trate así y por otro lado se piense que tienen capacidades de adulto y elegir a sus gobernantes. El niño, entonces, podrá votar pero no tener registro de conducir, salir del país sin autorización de sus padres, ejercer el comercio libremente o asistir a boliches bailables.

Creo que el tema en cuestión amerita un debate amplio, donde puedan expresarse los especialistas, las organizaciones sociales y los distintos órganos partidarios.

Por respeto a los jóvenes, no podemos permitir que se trate con tanta ligereza y liviandad este proyecto. Debemos ser siempre serios cuando se trata de la cosa pública. Y más en este tema.

Los derechos tienen su tiempo y su forma. No se entiende el apuro por aprobar un proyecto trascendental para la vida de todos los habitantes de este país. No se entiende por qué utilizan partidariamente a los jóvenes.

En definitiva, pienso que no están dadas las condiciones para aprobar el proyecto en este momento. Porque antes el Gobierno Nacional debería garantizar los derechos ya existentes de los jóvenes, porque viola la Constitución Nacional, porque habría que generar consensos en las provincias para reformas los Códigos Electorales respectivos, porque antes debería fortalecerse la educación para dotarlos de instrumentos que les permitieran valerse por sí mismos y poder elegir libremente, porque es contrapuesta la posibilidad de sufragar con las imposibilidades descriptas, porque no existe ánimo por parte del Gobierno Nacional de someter el proyecto a un debate serio, y porque, como si todo esto fuera poco, de las consultas realizadas a muchos jóvenes, no surge la voluntad de votar.

* Concejal del Partido de Bragado (UCR)

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