Habría llegado al Palacio municipal un dictamen concebido en la Asesoría General del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires que habilitaría al intendente Pulti a entregarle la obra de la vieja Terminal de Ómnibus al estudio Mariani y Asociados.
Hablamos con el concejal Carlos Katz sobre la inminente decisión que tomaría el intendente Pulti basándose en este dictamen favorable a sus intereses.
Noticias & Protagonistas: Como miembro de la Comisión de Obras, ¿nos puede confirmar esta información?
Arq. Carlos Katz: En realidad, hasta este momento nosotros no pudimos acceder a esta documentación. Yo formo parte del Consejo de Inversiones que armó el mismo Pulti, con el fin de que varias instituciones y personas vinculadas al tema se explayaran y dieran opinión, pero la verdad es que no nos llamaron nunca más. Los papeles no han estado a la vista: en el Concejo podríamos haber ido viendo los avances, ya que fue uno de los primeros expedientes, pero cuando apareció el abogado de la Municipalidad dejamos de tratar el tema y pasamos a otro.
N&P: Según su opinión, ¿qué importancia tendría este dictamen?
CK: Ningún dictamen es determinante por sí solo, pero lo que no se entiende es porqué el Intendente tuvo que recurrir a la Provincia. En realidad, sabemos que el dictamen jurídico anterior no salió acorde a los intereses y expectativas de Pulti, y debe de haber ido a buscar en algún organismo provincial que le digan una cosa diferente. Creo que a esta altura queda muy claro que la presión del grupo de Mariani, detrás del cual todo el mundo señala a Aldrey Iglesias, debe de estar obligándolo a buscar alternativas para convertir en presentable lo impresentable. A mí me gustaría cumplir con las ordenanzas, más allá de qué proyecto me parezca más lindo; nosotros como funcionarios debemos movernos con las reglas. Que no me guste lo que dictamina el abogado de la Municipalidad no me habilita a ir a buscar otro dictamen más arriba, para ver si me acomodan los papeles y así ceder a las presiones, como hace el Ejecutivo municipal.
N&P: Todo el proceso parece estar viciado de corrupción, desde las presiones de empresarios sospechados de corrupción hasta la actitud del Intendente que busca un dictamen favorable a sus necesidades donde no corresponde. Porque en términos de derecho, la Asesoría legal de la Provincia no es un órgano superior a la Procuración Municipal de Mar del Plata.
CK: Claro que no; se acude a ellos únicamente cuando hay que dilucidar una cuestión en la que debe opinar un tercero porque dentro de los organismos propios de un municipio no se puede hacer, por incompatibilidad de un funcionario, por ejemplo. Pero este no es el caso. El informe del Dr. Martín Colombo, abogado de la Municipalidad, no es funcional a las expectativas del Intendente a causa de la presión multimediática que sufre. Además, lo más lamentable de todo este tema es la consolidación de un personaje como Otero, para el que ya agoté los sinónimos de mala gente, de mafioso.
N&P: ¿Pero quién los deja actuar impunemente en la ciudad?
CK: Eso es lo que nosotros debemos evaluar ahora, no tanto a qué quieren jugar los malos sino quién los deja jugar. Tenemos un intendente de rodillas ante el dueño de los multimedios, que sabe que hace las cosas a contrapelo de las expectativas de la gente. Le digo lo que realmente pienso: ojalá algún día tengamos intendentes que puedan equilibrar el peso de estos lobbys locales, que todos saben que existen, porque en la ciudad hay factores de poder como en todas partes del mundo. Pero en estos años de Pulti, dichos factores han tomado un peso muy importante y el desequilibrio es mayor. Estamos a su merced, pensando sólo en la tapa del diario de mañana y en el encubrimiento periodístico de la gestión.
N&P: Han llegado a extremos de no informar una línea sobre casos judiciales que son tapa en otros medios, actuando como un sistema mafioso de venta de silencio.
CK: Sí, y de usina de buenas noticias. Acá estamos en Disneylandia: todos los días el diario de Aldrey Iglesias intenta mostrar “lo bien que se están haciendo las cosas”. Que hay cosas buenas, no hay que ser obtuso ni hay porqué negarlo y ojalá se les pueda dar continuidad. Pero acá hay una cuestión estructural en la relación entre los grupos de poder y el gobierno de la ciudad, que en este tema de la vieja terminal llega a un grado insostenible. Porque creo que hasta en las reuniones más íntimas el intendente debe asumir que no le queda otra opción, y eso es terrible. Es patético que alguien que tiene el respaldo del voto de los ciudadanos, decida funcionar así.
¿Para qué llegar al poder?
CK: Lo que debemos discutir a los que nos interesa la política local, es si vale la pena llegar a cualquier precio, al punto en que luego las cosas no se puedan cambiar a causa de intereses superiores. El desafío es tener en claro para qué queremos llegar, con cuántas facturas pendientes se puede gobernar a favor del interés general, o tener que hacerlo a favor del interés particular de unos pocos.
N&P: ¿La municipalidad cuenta con los mecanismos para hacer las cosas como corresponde?
CK: Sí, ya que el Intendente armó los mecanismos de participación y consulta, como las comisiones evaluadoras, ahora que no los esquive. Porque si lo hizo para mostrar una supuesta transparencia, para después esquivarlos, eso sí sería un escándalo. Esto de sumar dictámenes no es lo mismo que trabajar con transparencia: nadie desde el oficialismo va a poder asegurar que son más transparentes porque tienen en su poder muchos dictámenes. Al contrario, le resta transparencia porque queda en evidencia que han buscado uno que anule los que no le convenían. No suma; resta. Porque seguro que será el concepto que van a buscar transmitir: que sumar opiniones transparenta el proceso, les otorga un respaldo legal más sólido. Pero yo creo que es al revés: hay que aceptar los dictámenes de los organismos correspondientes y dejar de inventar gambetas que oscurecen las decisiones.


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