Suman ya unos 130 mil los salteños con diabetes

Suman ya unos 130 mil los salteños con diabetes
La padece el 10 % del total de la población. Lo peor es que la mitad no lo sabe y corre el riesgo de enterarse tarde. Hoy más que nunca se enfatiza sobre la detección precoz para evitar sus graves e irreversibles complicaciones.
Para los expertos, la diabetes es hoy una de las epidemias de más proyección en cuanto a crecimiento. Y en la Organización Mundial de la Salud (OMS) figura en la lista de las patologías no transmisibles de mayor importancia para la salud pública, junto a las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y los accidentes de tránsito.

Tales son los conceptos que se difunden en la fecha, en ocasión del Día Mundial de Lucha contra la Diabetes. Una enfermedad que afecta al 10% del total de la población general, “con el agravante de que alrededor de la mitad lo ignora”, alertó la diabetóloga Mónica Campero, del equipo de la Secretaría de Planeamiento del Ministerio de Salud Pública y asesora científica de la Asociación de Diabéticos de Salta (ADIASa).

El objetivo de esta conmemoración es que los pacientes, el personal de salud, las instituciones y la sociedad en general “por un lado tomen conciencia del alcance, las características y las posibles consecuencias de esta enfermedad”. Por otro, de los beneficios y repercusiones positivas de un control y tratamiento adecuados, y de llevar un estilo de vida sano.

Este Día Mundial de lucha se conmemora en homenaje al nacimiento de Frederik Banting (el 14 de noviembre de 1891) que con Charles Best -ambos canadienses- en 1921 logró aislar la insulina. Gracias a este hallazgo la diabetes pasó de ser una enfermedad mortal a una controlable.

Crónica e incurable

La diabetes es una enfermedad crónica e incurable que se caracteriza por los niveles elevados de azúcar (glucosa) en la sangre. En aquella tipo 1 (insulino dependiente o infanto juvenil), el sistema inmune ataca a las células que producen la insulina, que es la hormona que permite que la glucosa que circula en la sangre sea convertida en energía por las células.

En la tipo 2 (del adulto o “con comprimidos por boca”), los pacientes son resistentes a la insulina o su páncreas la produce en forma inadecuada.

En ambos casos, el resultado son niveles elevados de glucosa en la sangre que, con el tiempo, ocasionan daños en distintos órganos y tejidos. Su gran inconveniente previo es que no da síntomas sino hasta que se desencadena.

Detección gratuita

Desde el hospital San Bernardo se invitó para hoy a la comunidad en general a participar de las actividades que se desarrollarán desde las 9. La doctora Silvia Saavedra, jefa del Consultorio de Diabetes, informó que se realizarán test de detección rápida y controles de niveles de glucosa a pacientes, con entrega de material gráfico preventivo y asesoramiento al público interesado.

Desde el Hospital Oñativia, centro de referencia provincial en la especialidad, a las 8 saldrá una marcha con destino a la plaza “9 de Julio”, donde habrá una serie de actividades vinculadas a la fecha.

Por otro lado anoche, por iniciativa del grupo Padres, Adolescentes y Niños Diabéticos de Salta (Pandis), las empresas Edesa y Lusal nuevamente este año iluminan de azul el Cabildo Histórico; iniciativa que se repetirá hoy desde las 20.

El alerta mundial

Vale recordar que el azul es el color que identifica a la diabetes a nivel mundial. No sólo representa el cielo que une a todas las naciones sino que, por ello mismo y además, es el color de la bandera de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Por ello, como una manera de adherir a la lucha contra esta enfermedad, las principales ciudades del mundo iluminan de azul sus monumentos y edificios históricos más emblemáticos.

Para llamar la atención sobre este grave e irreversible problema, además en progresivo crecimiento, este día lo establecieron en 1991 la Federación Internacional de la Diabetes (IDF) y OMS, adhiriendo la ONU en 2007. Estas piden hoy crear conciencia sobre la creciente amenaza que supone esta enfermedad, que en 2011 afectó a 366 millones de personas en todo el mundo, cifra que puede duplicarse en 2030.

Es prioritaria la detección

precoz de los enfermos

En términos generales, en Salta y en todo el mundo, una de cada 10 personas padece diabetes, con el agravante de que la mitad lo ignora y corre el riesgo de enterarse a partir de una complicación avanzada.

Quizá tanto o peor aún sea que, entre quienes lo saben, un escaso porcentaje se trata, porque la minimiza.

Un relevamiento de El Tribuno entre médicos clínicos y diabetólogos arrojó que, como observación general, apenas entre el 25 y el 50% lleva con responsabilidad su patología (cumple tratamiento e indicaciones médicas).

De ahí que en la fecha se haga hincapié tanto en la imperiosa necesidad de detectar a los diabéticos no diagnosticados así como de concientizar a aquellos que sabiéndolo, no se cuidan.

La realidad es que hoy la prevención, el diagnóstico precoz, el tratamiento y los controles regulares permiten evitar las graves e irreversibles complicaciones de esta enfermedad.

Graves consecuencias

Entre otras consecuencias, la diabetes es responsable del 50% de las muertes por infarto en los países industrializados. A su vez, por alteraciones en la circulación (lo que predispone a las infecciones), está presente en 7 de cada 10 amputaciones de miembros inferiores (dedos, pie, pierna) en total y por toda causa.

La bibliografía sostiene que en el 85 % de las amputaciones de origen no traumático hubo antes una úlcera en pie. Por ello la importancia de usar calzado cómodo y mantener siempre seca la zona pédica.

Por otro lado, está probado que el 80% de estos pacientes desencadena en algún momento problemas visuales; de hecho, la rinopatía diabética es la primera causa de ceguera no traumática a nivel mundial.

Asimismo, alrededor de un tercio de los pacientes en diálisis por enfermedad renal crónica terminal tienen en la diabetes su base. En estos casos, los riñones se deterioraron a causas de hipertensión no controlada.

Comida chatarra y sobrepeso

También en la fecha se alerta sobre la estrecha vinculación entre diabetes, sedentarismo, estrés y malos hábitos en la dieta (sobrepeso). Es decir, los malos hábitos de la vida moderna.

Un relevamiento de 2005 del hospital Oñativia, realizado en un stand de la Plazoleta Cuatro Siglos en un día como hoy, sobre personas no diabéticas, mayores de 18 años, determinó que más del 35% tenía al menos un factor de riesgo. El mayor era que en esos momentos (hace 7 años atrás), más del 30% sufría sobrepeso, con el agravante de que una parte de estos -directamente- ya era obeso.

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