El secretario de Salud, Luciano Grasso, se pudo a disposición de los denunciantes de los casos sucedidos en el hostal psiquiátrico Don Julio
Ayer por la mañana el testimonio de Marcelo se sumó al realizado por Héctor, el pasado lunes, avalando lo que sucedía en dicho lugar sobre presuntas irregularidades con los pacientes. Por su parte, desde el Municipio, señalaron que si bien la Provincia es la responsable del lugar, ellos podrían actuar de oficio para colaborar.
A la denuncia publicada en la víspera sobre posibles irregularidades en el hostal psiquiátrico Don Julio, en la víspera se sumó un nuevo testimonio avalando el primero. Por su parte, desde el Municipio se informó que ellos aún no fueron notificados oficialmente pero que, llegado el momento, podrían actuar de oficio.
Ayer por la mañana, LA VOZ publicó el testimonio del papá de un paciente internado en ese lugar quien señaló: “haré lo posible para que cierre” a raíz de una serie de maltratos al que habría sido sometido su hijo y otros pacientes. Por tal motivo, en primer lugar, el secretario de Salud del Municipio, Luciano Grasso, aclaró que dicho lugar “nada tiene que ver con el municipio” y que “la Provincia es la encargada de esos sitios”.
El funcionario del Ejecutivo, sostuvo que “no fueron notificados de lo sucedido”, al tiempo que agregó que estaba dispuesto a recibir al denunciante en su despacho para ver de qué manera pueden llegar a colaborar.
Luciano Grasso, sostuvo que la única vinculación que tendría el municipio con ese lugar sería una asistente social que trabaja en un centro de salud y también cumpliría funciones en el hostal psiquiátrico.
En la nota publicada en la víspera, el denunciante mencionó el nombre del doctor Guillermo Berkunsky como “director médico” del hostal: “lo digo porque no tengo problemas, ya lo denuncié penalmente”. Grasso, aclaró que dicho profesional “nada tiene que ver con el Ejecutivo comunal” y que actualmente no trabaja bajo la órbita del Estado municipal como se habría indicado originalmente.
Ayer por la mañana, un nuevo testimonio se sumó al de Héctor, que si bien no fue realizado ante la Justicia, si tiene muchos puntos en común. “En primer lugar quiero decir que lamentablemente mucha gente no se enteró lo que está sucediendo, porque hay personas que no se animaron a realizar la denuncia. Por suerte ahora alguien dio el primer paso y ahora esperamos que se sigan sumando más declaraciones y se pueda saber la verdad”, manifestó Marcelo, segundo en referirse a lo que sucedería en el hostal Don Julio.
Al ser consultado sobre cuál era la situación que le había tocado atravesar a él, explicó: “Yo tuve a mi mujer internada en junio y julio del año pasado. En lo personal, y también a nivel general, es mucho lo que se sufre porque los casos son dramáticos. Mi mujer me comentaba, y yo lo veía cada vez que iba porque observaba que no había ningún profesional. También me decía que no le daban de comer o que era muy poca la comida”.
Asimismo, agregó que pese a contar con salidas autorizadas “en ningún lugar estaba apuntada la medicación que tenía que tomar”. Inclusive, agregó que su esposa cada vez que salía “retiraba de un mueble los remedios que tenía que tomar sin el control de un especialista”.
Posteriormente, añadió que la debió retirar de ese lugar y en la actualidad ella continúa con su tratamiento en Capital Federal.
“Entrar a un psiquiátrico es entrar a un mundo diferente y lamentablemente uno no puede creer las cosas que se ven ahí adentro. El paciente, muchas veces está mal y generalmente está dopado para mantenerlos tranquilos, cosa que termina siendo perjudicial porque así las personas nunca se curan”, señaló el denunciante.
Como se informara en la víspera, Héctor, quien prefirió reservar su apellido, realizó oficialmente una presentación en la Justicia y aspira a movilizar a las autoridades para que clausure el espacio donde -asegura- serían “múltiples las irregularidades”.
Por su parte, Marcelo, aclaró que él no realizó ninguna denuncia ante el poder Judicial, aunque si en su momento en el Juzgado de Familia explicó lo que estaba sucediendo y, sin embargo, “nunca le dieron una solución”.
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