Sujeto fue acusado de abusar a sus hijastras

Una mujer del capitalino Bº Belén aprovechó la visita de asistentes sociales del instituto de vivienda para contar el horror que padecían las chicas, de 13 y 15 años.
Una mujer de 38 años de edad denunció que su concubino abuso sexualmente de sus hijas de 13 y 15 años de edad, las cuales son sometidas bajo amenazas de muerte, en el interior de su vivienda ubicada en el barrio Belén de ciudad Capital. De acuerdo con lo informado por las fuentes policiales a Nuevo Diario, el caso salió a la luz cuando la progenitora le reveló a un grupo de asistentes sociales del Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU) el calvario que estaba vivienda y que no podía denunciar ante las autoridades policiales, puesto que éste (su concubino) la tenía amenazada.

Un relevamiento poblacional que se llevaba a cabo en el barrio Belén reveló el tormento que estaban viviendo una madre y sus dos hijas, las cuales eran víctimas de violencia de género, maltrato psicológico y abuso sexual. Todo comenzó cuando una de las asistentes le consultó a la dueña de casa de 38 años cómo estaba integrada la familia, por lo que ésta contestó que por dos mayores y cinco menores de edad, de 15, 13, 11, 10 y 7 años. Mientras las encuestadores ahondaban en la preguntas, la mujer tomó confianza en las mismas y terminó contando el tormento que vive. Con la voz cortante y atemorizada, la mujer comenzó su relato sin ser interrumpida.

Reveló el calvario

La mujer contó que desde hace un par de años su concubino comenzó a abusar sexualmente de sus hijas mayores, pero que nunca se atrevió a denunciarlo.

Según relató, el primer caso de abuso sexual se produjo cuando el hombre tomó a su hijastra de 15 años y la sometió a sus bajos instintos en reiteradas oportunidades. Cuando la madre descubrió lo que sucedía era demasiado tarde, puesto que la menor había decidido abandonar el hogar.

Con la adolescente fuera de casa, el blanco elegido por el depravado fue su segunda hija, de 13 años, quien corrió la misma suerte que su hermana.

En este caso, la madre se percató de lo que sucedía cuando un día regresó de realizar unos trámites y encontró que padre e hija estaban en el lecho matrimonial manteniendo relaciones sexuales.

Asistentes sociales

La Policía y la Justicia valoraron la voluntad y las ganas de la mujer al revelar el infierno que vivieron sus hijas en manos del sujeto acusado.

También, destacaron el profesionalismo con que se manejaron las asistentes sociales intervinientes, quienes fueron las que instaron a la mujer a radicar la correspondiente denuncia.

Por otro lado se supo que las asistentes sociales del IPVU efectuaron un informe entregado a la Dinaf.

Pericias y exámenes

Una vez conocido el caso, las autoridades policiales y de la Dinaf solicitaron al juez de turno de Primera Nominación que las menores fueran sometidas a exámenes ginecológicos y pericias psicológicas.

En este marco, la mayor de las víctimas -la niña de 15 años- ya confirmó el caso, mientras que la otra menor será sometida en estos días a Cámara Gesell.

Investiga el personal de la Seccional 5ª.

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