El juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni dijo ayer que la política debe aprender de la negociación y sugirió que el conflicto entre la ciudad de Buenos Aires y el gobierno nacional alrededor del manejo de los subterráneos podría ser estudiado por el alto tribunal.
Zaffaroni, en declaraciones radiales, se negó a adelantar una opinión porque "seguramente es algo que se va a judicializar", pero aseguró que "el conflicto entre el gobierno nacional y una entidad federada -entre las que incluyó a las provincias y a la Ciudad- es cuestión que hace a la competencia de la Corte".
Cuando en una causa interviene una provincia, la Corte la estudia como tribunal único, de instancia originaria. Pero la mayoría del tribunal, en su actual composición, nunca admitió que la ciudad de Buenos Aires pueda ser asimilada con una provincia.
Por ahora, según parece, la opinión de Zaffaroni refleja su postura individual. En efecto, los jueces de la Corte nunca debatieron en forma grupal sobre este tema y, además, la mayoría del cuerpo entendió que la Ciudad no es una provincia, por lo cual cualquier conflicto judicial que la involucre tiene un camino lento antes de llegar al máximo tribunal.
En otras palabras, para la Corte, irrumpir ahora en el conflicto significaría un cambio de criterio.
Zaffaroni, en declaraciones radiales, destacó: "En principio, la Corte está facultada para resolver conflictos que se plantean entre una provincia o la ciudad de Buenos Aires y el gobierno federal. La Constitución establece que la competencia originaria en caso de un conflicto es de la Corte Suprema".
El conflicto que se generó entre el ministro de Planificación, Julio De Vido, que entiende que Mauricio Macri ya aceptó la transferencia de los subterráneos cuando firmó el acuerdo del 3 de enero último, y el jefe de gobierno porteño, que sostiene que lo contrario, tiene una vertiente judicial y una legislativa.
Hace diez días, ambos gobiernos pidieron sendas medidas cautelares ante el juzgado federal a cargo de Claudia Rodríguez Vidal, para que la magistrada respalde sus respectivas posiciones.
Sin embargo, la magistrada -que rechazó un planteo de la diputada Graciela Ocaña para que envíe inmediatamente el expediente a la Corte- sigue tramitando estos expedientes en primera instancia y no dictó ninguna medida cautelar: su demora no se debe a que ella piense que esas causas deben ser elevadas a la Corte, sino porque la decisión de la presidenta Cristina Kirchner de enviar un proyecto de ley al Congreso para que el Poder Legislativo respalde la transferencia de los subtes vino a darle al conflicto un nuevo contexto político, pero también agregó mayor confusión.
Zaffaroni, cuando fue consultado ayer sobre la posibilidad de que la Corte tome per saltum el caso -lo que implicaría pedirle los expedientes a la jueza-, explicó que "directamente si se plantea como un conflicto entre la Ciudad y el gobierno federal, no se saltan instancias inferiores, sino que la competencia originaria es de la Corte". Sin embargo, la Ciudad, hasta ahora, nunca fue equiparada a una provincia. Así lo resolvieron la mayoría de los jueces de la Corte, en el caso Ciudad contra Tierra del Fuego, resuelto en 2007. Sólo Carmen Argibay y Zaffaroni votaron en disidencia y parecieron sugerir lo contrario. Lo mismo decidió la Corte en 2010 y 2011, en varias ejecuciones fiscales que habían sido promovidas por la Ciudad. En suma, la solución que la Corte pudiera dar al conflicto sólo llegaría después de varios años. La negociación política, así, parece insustituible.
Ocaña: debe actuar el máximo tribunal
Los diputados Graciela Ocaña y Daniel Amoroso insistieron ayer en que la Corte Suprema deberá ser la que resuelva el conflicto entre el gobierno nacional y la ciudad de Buenos Aires por el traspaso del subte. "Con las presentaciones que han hecho los gobiernos de la Ciudad y la Nación ante la Justicia, ya se hizo una maraña. Por eso pedimos que intervenga la Corte, para que el tema pueda tener una resolución lo más pronto posible en beneficio de los usuarios", dijeron..







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