Subte: mejorarán un lugar crítico para las líneas B, C y D

Subte: mejorarán un lugar crítico para las líneas B, C y D
Es el Nodo Obelisco, por el que pasan 300 mil pasajeros por día. Buscan beneficiar la circulación y la seguridad con la construcción de nuevos pasajes de combinación y más accesos desde la calle.
La mayoría atraviesa a duras penas los estrechos andenes de la estación 9 de Julio de la línea D para hacer la combinación entre las líneas B y C. Mientras, los que esperan el subte D soportan estoicos las continuas mareas humanas. Cuando confluyen varios trenes al mismo tiempo, avanzar es casi imposible . Por eso, para agilizar y mejorar la seguridad de la combinación entre estas tres líneas, el Gobierno porteño planea construir el Nodo Obelisco , una obra que costará $ 180 millones y que consistirá en hacer más pasajes peatonales subterráneos y más accesos desde la superficie.

El proyecto busca duplicar la superficie de la infraestructura existente , sumando 10.000 metros cuadrados de obra nueva. Los trabajos comenzarían a principios del año próximo y el plazo para terminarlos es de 30 meses, durante los cuales el subte funcionará normalmente. El objetivo es mejorar las condiciones de acceso, circulación, espera y ventilación de los pasajeros en las estaciones Carlos Pellegrini, de la línea B; Diagonal Norte, de la C, y 9 de Julio de la D. Las tres conforman el principal nodo de combinación del subte, que actualmente se encuentra colapsado. Por él pasan 288.000 pasajeros por día. El 60% (173.000), hacen conexiones de subte.

“Las líneas B, C y D no fueron pensadas para la cantidad de gente que las usa –dice Juan Pablo Piccardo, el presidente de Sbase–. La conexión entre la estación Carlos Pellegrini y Diagonal Norte se hace a través de un andén de la línea D y, cuando se junta gente, es muy peligroso. Especialmente cuando entra o sale un tren de la estación 9 de Julio. La prioridad de esta obra es mejorar la seguridad operativa”.

La idea es sumar pasajes subterráneos para conectar los vestíbulos existentes , de forma que los pasajeros tengan nuevas posibilidades para hacer su conexión. También harán diez nuevos accesos desde la superficie , dos de los cuales permitirán acceder directamente a la estación Carlos Pellegrini de la línea B. Además, se mejorará el entorno del Obelisco, con la construcción de un vestíbulo central con un acceso circular vidriado que, prometen, será un nuevo icono porteño.

“El vestíbulo central va a estar por debajo de Carlos Pellegrini, entre Sarmiento y Diagonal Norte. Su entrada estará integrada a la superficie de una manera liviana, que le dará a las partes subterráneas mucha luminosidad natural.

Desde el vestíbulo central se va a poder acceder a las tres líneas de subte, al futuro Metrobús y al estacionamiento subterráneo , donde además habrá un sector para las combis”, anticipa Piccardo.

En esta primera etapa de la obra, aparte de hacer ese vestíbulo construirán dos pasajes por debajo de los andenes de la línea D. Uno cruzará en diagonal, para que los pasajeros puedan hacer las combinaciones entre las líneas B y C. Y el otro, conducirá desde el vestíbulo central hasta la estación Carlos Pellegrini. “Van a tener caminos rodantes, para que la gente pueda avanzar a mayor velocidad y hacer más rápido la combinación”, cuenta Piccardo. También está prevista la incorporación de tecnología en sistemas inteligentes de información al usuario.

“Además, se va a poder acceder a las tres líneas de subte desde la calle Cerrito. Para eso, se remodelarán los dos pasajes ya existentes, que también van a tener cintas rodantes –dice Piccardo–. Y se va a hacer un pasaje más desde Cerrito y Diagonal Norte, bajo la calle Sarmiento y con una conexión al Metrobús y a las combis”.

También proyectan ampliar el andén norte de la línea D, que es el que recibe los subtes que llegan desde Congreso de Tucumán. De estas formaciones bajan muchos pasajeros que necesitan hacer combinación con las otras líneas y que hoy apenas tienen espacio para desplazarse, a centímetros del tren que vuelve a arrancar. Todo el conjunto de pasajes y este andén ampliado, además, permitirán una evacuación más efectiva en caso de emergencia.

La obra se completa con cinco salas de ventilación ubicadas en distintos puntos del nodo. En un futuro, cuando las formaciones de subte cuenten con aire acondicionado, estas salas podrán extraer el calor que emane de los coches.

Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) ya hizo el llamado de precalificación para las empresas constructoras para la primera etapa de las obras. El llamado a licitación propiamente dicho está previsto para el 1° de octubre y la adjudicación para el 28 de diciembre. Si se cumplen los plazos, la obra comenzaría en 2013.

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