El jefe de Gobierno confirmó que sus funcionarios “estudiarán” un posible aumento de la tarifa del Subte a partir de mañana pasará a ser administrado por la Ciudad. Y anticipando argumentos para respaldar el incremento dijo que la tarifa está “congelada hace tiempo” cuando el país sufre un proceso de alta inflación.
Mauricio Macri comenzó hoy a preparar el terreno para el inevitable aumento tarifario que sufrirá el boleto del Subte, que a partir de mañana pasará a ser administrado por la Ciudad.
Macri sostuvo que se "estudiarán" las tarifas pero advirtió que el precio "está congelado hace tiempo" en 1,10 pesos y ahora sufrirá el recorte de los subsidios que asignaba la Nación, inicialmente a la mitad y luego de un año en forma total. Recordó además que la economía argentina sufre un proceso de alta inflación.
De esa manera, Macri enumeró las razones que justificar desde su punto de vista una suba en la tarifa de este transporte público.
Macri subrayó especialmente que la Ciudad sólo recibirá la mitad del actual subsidio este año y el próxima nada, para justificar la necesidad de aumentar la tarifa. “Los 360 millones de pesos –que representan la mitad del subsidio anual del Subte- dependerá para una equis cantidad de tiempo, de donde provenga el resto de lo que haya que aportar dependerá del valor de la tarifa; esperamos recortar gasto y no inversión, porque la inversión hace a la calidad de vida de la gente", apuntó.
En principio el aumento de tarifa debería ser convalidado por la Legislatura porteña, que también debería aprobar la reasignación de partidas para hacer frente al costo de operar la red –que sólo en el primer año superará los 300 millones-, ya que no está previsto en el presupuesto de este año.
El convenio con el Ministerio de Planificación, que se firmará mañana en un acto conjunto, estableció que la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) tendrán 90 días a partir del martes 3 de enero para formalizar el traspaso.
Siendo uno de los puntos centrales del traspaso el pase en limpio del contrato con la concesionaria Metrovías del Grupo Roggio, que acumula reclamos cruzados con el Estado nacional. Este contrato está actualmente en la Unidad de Revisión y Renegociación de Contratos (UNIREN), creada por el gobierno nacional para gestionar todos los contratos de servicios públicos que estallaron por al aire junto con la convertibilidad.
Macri pidió "colaboración" y "buena fe" del Gobierno nacional para terminar de concretar el traspaso. "Sin chicanas tendríamos que tener un ciento por ciento de éxito" afirmó Macri en una conferencia de prensa, brindada al concluir la reunión del gabinete porteño realizada esta mañana.
También se refirió a otro de los puntos pendientes, esto es la definición de un cronograma de inversiones para modernizar y extender la red, que debería fijar que porcentaje de esas obras financiará la Nación.
"Hay un programa de inversión que viene muy demorado. Hay problemas con la ventilación, las frecuencias, hace falta mejorar una cantidad de cosas y es la tarea que hay que encarar", detalló Macri, que semanas atrás ya lanzó una licitación para modernizar la línea D, una de las más colapsadas.

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