El bloque del PRO ultima los detalles de su estrategia para negociar algunos cambios en el proyecto que envió Mauricio Macri para concluir el traspaso de los subterráneos al ámbito de la Ciudad: resistirían la tasa a las naftas pero conversarían la declaración de "servicio esencial", que podría revertir la postura de dos legisladores.
Para lograrlo, los legisladores macristas deberán negociar uno de los dos puntos que se le cuestionan al proyecto: la declaración del subte como servicio esencial -que impediría los paros totales de los metrodelegados- y una tasa a las naftas para financiar su funcionamiento.
Este mediodía, legisladores del PRO conversarán con la oposición en la reunión conjunta de las comisiones de Presupuesto y Obras y Servicios Públicos. Pero lo cierto es que ya hubo contactos y charlas informales con varios sectores.
La bancada macrista, que preside Fernando De Andreis, cuenta con 26 votos propios, además del apoyo de dos aliados: Adriana Montes y Juan Pablo Arenaza, del bloque Bases para la Unión. Con ese panorama, sólo faltarían tres votos para alcanzar los 31 que necesitan.
Uno de los apuntados por el PRO es Daniel Amoroso, quien en las últimas horas condicionó su apoyo al proyecto a que "se incluya en la ley una tarifa social, por la cual no paguen boleto las personas discapacitadas, los jubilados y los estudiantes".
Desde el bloque comandado por De Andreis confían en conseguir su respaldo luego de negociar. Recuerdan que algo similar ocurrió en la sesión del 1º de noviembre, cuando se votó la primera batería de proyectos negociados entre el PRO y el kirchnerismo.
En ese momento, Amoroso también se había expresado en contra, pero luego de negociar la inclusión de dos iniciativas suyas -la creación de un Fondo para la Promoción y Desarrollo de la Actividad Sindical de Juegos de Azar administrado por el sindicato que preside, ALEARA; y la conformación de centros comunales de atención veterinaria- finalmente cambió su postura.
Otra de las apuestas del macrismo será Claudio Palmeyro, un hombre de Omar Viviani que desde hace algunos meses conformó su propio monobloque y en más de una oportunidad acompañó proyectos del ejecutivo. Su actitud negociadora le permitió conseguir un monumento al taxista. Es, además, el presidente de la Comisión de Transporte.
Con Amoroso y Palmeyro llegarían a los 30 votos. Con la oposición infranqueable del kirchnerismo, apuntarían entonces a dos legisladores de la Unión Cívica Radical: Rubén Campos y Claudio Presman (UCR).
Pero los legisladores macristas saben que para llegar a los 31 necesitarán ceder uno de los dos puntos conflictivos. La tasa a la nafta será resistida, pues implica 350 millones de pesos anuales para el financiamiento del servicio. La declaración de "servicio esencial" será la posible modificación. Ese punto destrabaría el rechazo Amoroso y Palmeyro, dos dirigentes ligados a gremios.
Es que este apartado contradice la jurisprudencia de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y según los legisladores opositores, cercena el derecho a huelga de los trabajadores.




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