Al juego de apuestas para ver si finalmente el gasto salarial de la Municipalidad de Córdoba cerrará este año –como impone una ordenanza– en el 55 por ciento de los recursos totales, se sumó otro acertijo: ¿a cuánto ascenderán los subsidios que el Ejecutivo le gira a la empresa Tamse para poder funcionar?
Según las ordenes de pago derivadas al Tribunal de Cuentas, hasta fines de julio pasado lo subsidios ascendían a 47 millones de pesos, mientras que durante todo el ejercicio 2009 ese mismo rubro contabilizó 51 millones de pesos.
Desde el propio Departamento Ejecutivo admiten que las asistencias a Tamse en el cierre del año en curso no bajarán de los 85 millones de pesos, lo que implicaría un 66 por ciento más que en 2009. Cabe aclarar que esa previsión es en cierto modo conservadora, porque da por descontado que habrá una mejora en los ingresos de la empresa a través de un aumento del precio del cospel (de dos pesos a 2,60 pesos), que todavía no empezó siquiera a discutirse en el Concejo Deliberante.
En el municipio consideran que los 85 millones de pesos que consumiría Tamse en cierto modo se compensarían con el pedido de ampliación presupuestaria que ya giraron al Tribunal de Cuentas por unos 70 millones de pesos. Calculan que ese dinero extra ingresará por una mejor recaudación en comercio e industria y también por un mejor comportamiento de la coparticipación.
Como sea, es dinero que no podrá destinarse a obras porque de antemano ya iría a solventar el déficit de la Tamse. “Casi que hay un traspaso automático de fondos. Los pocos puntos porcentuales que se logran bajar en el gasto salarial, se nos van en el rojo de Tamse”, admiten en el Palacio 6 de Julio.
Para tener una dimensión de lo que representan 85 millones de pesos en las cuentas municipales, serían el equivalente a la masa salarial de un mes o a cuatro meses de pago a Crese por recoger la basura.
Desde la conducción de Tamse explican el creciente déficit de la empresa en los exorbitantes aumentos de costos (insumos, salarios). Sin embargo, con una inflación estimada entre el 25 y el 30 por ciento anual, la demanda de aportes municipales creció en un 100 por ciento.
Desde la oposición señalan que en realidad la situación se explica por un combo de problemas, donde además de los costos hay que incluir el déficit del servicio diferencial y un deficiente gerenciamiento (Tamse tiene las mayores tasas de siniestralidad, cantidad de choferes por coche, y ausentismo, entre otros ítems). “El problema no es sólo económico, sino político: falta conducción y controles”, indican, en un argumento que es compartido incluso por algunos estamentos del Ejecutivo.
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