El aumento fue otorgado para enfrentar a una suba del 30% en los costos del operador.
A comienzos de año, el Idits (Instituto de Desarrollo Industrial, Tecnológico y de Servicios), el actual administrador, había solicitado al Ministerio de Producción que se aprobara un ajuste. Para sostener la solicitud se argumentó que, desde setiembre de 2009 (al completarse la suba anterior, desdoblada desde mayo) los costos fijos, sobre todo por incrementos salariales, habían acumulado una suba del 30% promedio.
"Ya contábamos con tarifas deprimidas, con lo que cualquier ajuste siempre viene detrás", opinó la titular del Idits, Gabriela Fretes. Según Fretes, hay al menos cuatro factores que lo justifican, además de dos aumentos de sueldos concedidos al plantel de 20 empleados (uno por convenio y otro concedido con posterioridad). Ítem que ubica en el primer lugar.
Los restantes se vinculan a la renovación de contratos con los prestadores que trabajan en el predio de 16 hectáreas situado en Luján, como los del servicio de limpieza y la seguridad cruzada, que complementan una empresa privada y efectivos de la Policía de Mendoza. A lo que se suma un seguro de caución por $ 1 millón sobre toda la mercadería almacenada en el lugar y hasta un nuevo canon de alquiler suscripto con el Mercado Cooperativo de Godoy Cruz para utilizar el bulevar de acceso al lugar, y el consumo de energía.
Pero desde el Idits también justifican la decisión en la incorporación de nuevos servicios, como el de la firma Brinks, para garantizar la seguridad en el traslado de la recaudación diaria, y de un sistema de riego para el mantenimiento de las calles internas.
"Prácticamente el Idits no obtiene utilidades. Pero tampoco podemos correr el riesgo de ir a pérdida", añadió la funcionaria, refiriéndose a la incidencia de los costos con la baja actividad de los últimos días. La caída, que algunos comparan con la estacional en invierno, se hizo mucho más patente después del terremoto que afectó a Chile, y, por lógica, a su movimiento exportador-importador.
Ese es el único punto de coincidencia en los pareceres con los despachantes de aduana y transportistas que actualmente concentran mayoritariamente el uso del Puerto Seco para el almacenaje de cargas.
"Creo que el ajuste sirve para compensar frente a la competencia privada. Siempre hay dos opciones: igualar tarifas o mantenerlas", analizó Eduardo Fontana, de Fontana & Asociados, para quien la mejora en calidad de servicios es relativo. Fontana observa y propone satisfacción a dos necesidades como beneficios reales: la ampliación de los depósitos y que Puerto Seco cuente con una grúa propia para el movimiento de contenedores, para mejorar los tiempos de la logística.
Por su parte, Carlos Messina, de Transportes Messina, fue más contundente. "Como usuario uno no quiere que le suban los costos, teniendo en cuenta que estaría superando la inflación privada en relación al período referido. Por otra parte, el insumo más importante es la mano de obra, pero si no se hace una apertura de costos para ver su incidencia en el total tampoco se puede justificar. En definitiva, tarifas más elevadas son un costo directo que se tendrá que trasladar a los precios".
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