Sube la tensión entre Scioli y De Narváez

Desde la gobernación desafiaron a debatir al líder opositor y éste ofreció sus equipos "para ayudar"
LA PLATA.- La guerra dialéctica entre el gobernador de la pro­vincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el diputado nacio­nal Francisco de Narváez, líder del peronismo disidente, tuvo ayer un nuevo round. El jefe del gabinete bonaerense, Alberto Pérez, desafió al legislador a un debate y éste, en respuesta, le ofreció a Scioli poner "a su disposición" los equipos técnicos de la fuerza que dirige por si el gobernador "necesita planes, ideas o propuestas".

Fue el cruce más reciente de una escalada de chicanas que comenzó la semana pasada.

En ella intervi­nieron el gobernador y De Narváez, que lo venció en las elecciones del año pasado (ambos fueron elegidos diputados nacionales, pero Scioli renunció a su banca para seguir al frente de la provincia), pero participaron también de los cruces referentes de ambos espa­cios, entre ellos varios ministros del gabinete provincial.

De Narváez y Scioli, posibles contrincantes en las elecciones del año próximo, se habían dedicado mutuas críticas en los últimos días. Ayer, el jefe del gabinete bonaerense pidió públicamente a De Nar­váez que "deje de agredir y agra­viar" y lo desafió a un debate público.

El líder del Peronismo Federal rechazó tácitamente el debate personal. "Están mis equi­pos a disposición para aportar nuestros planes a sus funciona­rios", le respondió a Scioli y destacó: "Pero si usted necesita hacerlos debatir en vez de ponerlos a traba­jar, mis equipos van a debatir".

Consulta­dos por LA NACION, allegados al diputa­do explicaron que cuando éste ofreció sus equipos no sugería que esos equipos se incorporen al gobierno de Scioli, sino que debatan con los equipos del gobernador esas ideas.

Pérez no explicó con preci­sión las características del even­tual debate (utilizó la primera persona del plural, "sentarnos", pero no dijo específicamente que él mismo fuera a debatir con De Narváez), y, luego de que el peronista disidente esquivó la finta, voceros del gobierno de Scioli dijeron que lo que esperaban era que Pérez debatiera en público con el diputado nacional Gustavo Ferrari, a quien consideran su equivalente en las filas de De Narváez.

Todo indica que ese debate público no va a producirse; por lo pronto, voceros del Peronismo Fede­­ral negaron haber recibido invitación alguna.

Pero los integrantes del equipo de Scioli se atribuyeron como logro la respuesta de Narváez: "Hemos logrado que paren las agresiones", dijo Pérez por la tarde. "La ciudadanía ahora va a poder contrastar nuestras ideas", anunció.

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