Subas en derechos de comercio amenaza rentabilidad de los negocios

Subas en derechos de comercio amenaza rentabilidad de los negocios
Dicen que en dos años han aumentado de manera desmedida y piden que los recalculen. Afirman que son una traba más para mantener las firmas. Desde la comuna indicaron que las alzas han sido justificadas.
Comerciantes de la Tercera Sección de la Ciudad, agrupados en la Cámara de Comerciantes Unidos de Mendoza (Cacum), reclamaron ante el Concejo Deliberante de la Municipalidad de Mendoza y al mismo intendente, Víctor Fayad, que se “recalculen” los montos de los derechos de comercio municipales que deben abonar, ya que consideran que son “impagables”.

El reclamo fue presentado haciendo uso de la Banca del Vecino en el Concejo Deliberante, para mostrar una situación que afecta al sector desde hace, por lo menos dos años, cuando la Municipalidad impulsó la recategorización de los comercios céntricos.

Si bien la iniciativa surgió de una sección, la situación afecta a todos los comerciantes de la ciudad, quienes se sienten cada vez más presionados por los impuestos, sean municipales, provinciales o nacionales, con costos fijos cada vez más altos y una alarmante reducción de su rentabilidad.

Aumentos descomunales

En su alocución ante el Concejo, Patricio Civit, titular de la Cacum presentó un informe de los incrementos de los derechos de comercio municipales en los últimos dos años, intentando demostrar los “excesivos” montos acrecentados.

Según Civit, en la Comuna “nunca dieron más explicación que la recategorización de los comercios y el aumento del valor de las unidades tributarias”, sin obtener detalle de los montos por rubro o del censo que dio lugar a esa recategorización. No obstante, en el Municipio aclararon que la Resolución 142/2011 detalla los distintos rubros y categorías.

Más allá de las divergencias, la Cámara elaboró por su cuenta el detalle de algunos aumentos, basado en sus propios comercios. Así, un minimarket que en enero de 2010 pagaba por mes $ 161,30 por derechos de comercio (inspección de control, seguridad e higiene), pasó en 2012 a tributar $ 622,50 mensualmente, es decir, un 285,93% más para en dos años.

En ese mismo tiempo, un café bar que pagaba $ 135,44 en 2010 ha debido abonar este año $ 1.115,50, un 723,61% de incremento. En tanto -siempre según Cacum- una playa de estacionamiento pasó de pagar $ 634,30 por mes a $ 3,770,50, lo que significa, 494,43%.

Tras destacar que son “unos 200 comerciantes” de la zona, los afectados por las subas, Civit señaló que en la Cámara “no se entiende” cómo se decidió esa recategorización que llevó a sus negocios a estar en “zona 1”, equiparándolas con otras áreas más caras. “Nos recategorizan, pero cada vez hay menos ventas”, dijo el titular de la Cámara.

Presión y consecuencias

Los comerciantes coincidieron, en general, que tanto desde lo municipal, como de lo provincial y nacional, “2012 ha sido un año de muy fuerte presión tributaria”, situación que ha corroído la rentabilidad de su actividad.

“Lo municipal ha incidido con fuerza, pero los distintos impuestos nos afectan cada vez más”, indicó Héctor Rossi, dueño de una juguetería y tesorero de la Cacum. Para este empresario la presión es tal que “cada vez se trabaja menos y se afecta más al personal”, dado que “no se incorporan nuevos empleados”.

Con esto coincidió Susana Caballaro, presidenta de la Cecitys (Cámara Empresaria de Comercio, Industrial, Turismo y Servicios), quien consideró que hay “una meseta” en la actividad, que se traduce en “pocas ventas y nula incorporación de personal”.

Incluso, algunos comerciantes resaltaron un “llamativo” cierre de negocios. Ante esto, Caballaro prefirió hablar de “reacomodamiento” de comercios, sin negar la complicada realidad.

Civit por su lado, explicó que “cada vez se dificulta más” mantener la planta de empleados, por lo que ya se aprecia que la mayoría de los negocios “son atendidos sólo por los dueños”. Este es uno de los motivos por lo que los comerciantes solicitaron “pagar lo que corresponde” ante los concejales. Además, entre los pedidos figura el “inmediato cese de las acciones de cobro vía apremio” y la revisión “urgente” de los montos.

Luego de determinar montos “razonables”, los comerciantes quieren que se declare una moratoria, con planes de pago “que no asfixien” a sus empresas, entre otros puntos.

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