La suba en el precio del maíz desalienta la producción vacuna

El explosivo aumento en el precio de esa commoditie modificó su relación con el novillo, cuyo valor real decayó un 14%. Según un informe de Ciccra, esta situación la convierte en una "ecuación negativa" por lo que los productores se ven motivados a abandonar la actividad.
La explosión en el precio de las commodities se sumó a la lista de factores que están perjudicando a la producción vacuna en los últimos años. Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), “el aumento del precio del maíz de los últimos meses modificó la relación novillo/maíz desalentando la suplementación o engorde a corral realizado por los productores, quienes se verán obligados a terminar sus novillos a campo dado que la ecuación se torna negativa”.

Ese es sólo uno de los puntos que están deteriorando al sector cárnico en la argentina. Según se desprende del citado estudio, el precio de la carne se incrementó en una proporción mucho menor que el resto de los productos de la economía, al ritmo de la inflación, por lo que en los últimos doce meses experimentó una pérdida de más de 14%.

“En enero-julio de 2012 el precio promedio de las exportaciones totales se ubicó en US$ 5.504 por tn pp, guarismo que resultó 1,5% inferior al del mismo período de un año atrás. En el caso de la carne vacuna, el precio promedio se ubicó en US$ 8.178 por tn pp y el alza acumulada descendió a 4,5% anual”, explican desde Ciccra.

De esta forma, se desincentivan las exportaciones, a lo que se le debe sumar el 15% de retenciones que pagan por vender el producto en el extranjero.

Por eso concluyen que “es dable esperar que en el futuro cercano caigan las inversiones productivas (verdeos- pasturas), lo que haría caer también la producción y, por supuesto, la recuperación del stock”.

Efecto sequía

En la cámara pronostican que los efectos de las actuales condiciones climáticas no se sentirán en lo inmediato, pero sí impactará el hecho de los partos que se realizan en los campos inundados. El próximo año habrá menos terneros por la mala alimentación que están recibiendo las vacas en este momento.

“Es decir que el sólo hecho de minimizar los efectos de la sequía a principios de año y de la inundación actual no logrará evitar los daños a la producción, y además generará una prolongación de la crisis de la industria frigorífica que, al no aumentar la oferta ganadera para faena, deberá seguir trabajando a pérdida o con márgenes que solo permiten mantener operando a pocos establecimientos”, sostienen desde la entidad.

Sin embargo, el informe también destaca una recuperación paulatina en la faena y producción de carne. En julio el incremento fue del 12,4% respecto al mes anterior y de 16,5% en términos interanuales. Para los primeros siete meses, el incremento es del 6,4%.

De todas formas, los valores están muy lejos de lo alcanzado en el 2007, 2008 y 2009 y que “aún no llegó los niveles observados en enero-julio de los últimos veintitrés años”.

Exportaciones

De este incremento, el 93,3% se destinó al mercado interno, lo cual muestra crudamente el desincentivo a la exportación que golpea al sector. Así, en los primeros siete meses la industria frigorífica redujo en un 29% sus ventas al exterior respecto al año pasado, un porcentaje que llega a 75% y 69% cuando se compara con los años 2005 y 2009 respectivamente.

“Los ingresos por exportaciones de carne vacuna ascendieron a US$ 564,3 millones en los primeros siete meses del año. En relación a un año atrás registraron una contracción de 24,4%, que se elevó a 36,8% cuando se contrasta con el mismo lapso de 2009”, reza el informe.

“En enero-julio de 2012 el consumo per cápita de carne vacuna ascendió a 58,2 kilogramos/año y acumuló una mejora de 9,6% anual. No obstante lo cual, se mantuvo 15,4% por debajo del máximo registrado en igual período de 2009”, continúa el estudio, y agrega que “cuando se considera el promedio móvil de los últimos doce meses, el consumo por habitante de carne vacuna llegó a 57,6 kilogramos/año en enero-julio de 2012 y experimentó un aumento 4,3% anual. En este caso también se mantuvo 17,4% por debajo del pico de enero-julio de 2009”.

Por su parte, las exportaciones de cortes vacunos cayeron en el período enero-julio del 2012 un 27,7%. Mientras tanto, los envíos al exterior de carnes procesadas cayeron un 50% en términos interanuales, una cifra que llega al 74,2% respecto al 2009

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