Tras llegar a un millonario acuerdo judicial con la mucama del hotel Sofitel de Nueva York que lo acusó de haberla violado el 14 de mayo de 2011, el ex director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, arrancó el 2013 con estreno de nueva novia y preocupaciones por el caso judicial “Hotel Carlton”, en el que se lo investiga por proxenetismo agravado.
DSK fue sorprendido por el diario británico Daily Mail despidiendo el 2012 en República Mauricio, una isla paradisíaca entre Madagascar e India a la que llegó para refugiarse de los flashes y las miradas curiosas. Ya definitivamente alejado de su ex esposa Anne Sinclair, quien lo dejó luego de padecer durante meses los escándalos sexuales de su marido, Strauss-Kahn se mostró junto a Myriam Aouffir, su última pareja.
Aouffir trabaja como encargada de prensa de la televisión pública francesa y es veinte años menor que el socialista francés. DSK oficializó su romance con ella apenas dos semanas después de formalizar su divorcio con Sinclair. La flamante pareja logró huir de los paparazzis en Mauricio, pero no en Venecia, donde fueron retratados mientras disfrutaban de sus vacaciones el mes pasado.
Strauss-Kahn consiguió evitar un castigo de los tribunales en los Estados Unidos gracias a una millonaria indemnización que le prometió a Nafissatou Dialou, una empleada del hotel neoyorquino que lo acusó de forzarla a tener sexo oral. Sin embargo, las tormentas judiciales no se despejaron en absoluto para el ex director del FMI.
Un tribunal de apelación de Francia rechazó archivar la causa abierta contra él y otras ocho personas en el caso “Carlton”, en el que los magistrados indagan orgías con prostitutas celebradas en París, Bruselas y Washington entre 2008 y 2011. Los fiscales consideran probada la participación de DSK en la organización de aquellas fiestas carnales.
Los abogados de Strauss-Kahn apuestan a su absolución total y presentaron un recurso ante el Supremo Tribunal francés para frenar el juicio. A la espera de la resolución del máximo tribunal, los jueces instructores preparan el eventual procesamiento del hombre que alguna vez fue favorito para la presidencia de Francia. Si el juicio finalmente tuviera lugar y DSK fuera hallado culpable, enfrentaría penas de hasta siete años de cárcel y 150 mil euros de multa.
“Durante años se ha hablado acerca de fotos de orgías en las que yo habría participado. ¿Por qué no las muestran?”, desafió Strauss-Kahn cuando le preguntaron al respecto.Ciertamente, las filtraciones del sumario no mencionan la existencia de tal evidencia gráfica, pero sí se refieren a testimonios que describen al hombre desenfrenado y consumiendo Viagra hasta más no poder.
Ver a DSK en el banquillo junto a las prostitutas citadas a declarar terminaría de sepultar su carrera política, caída en desgracia desde aquel fatídico 14 de mayo de 2011.
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