El funcionario, tras el respaldo para Agua Negra en la Cumbre del Mercosur, explicó lo que se viene para la obra. Fue ayer, en Misión Imposible (Radio Colón).
-Le va a significar a San Juan dejar de ser una provincia de paso, estar vinculado con un corredor muy sólido hacia los mercados del mundo, que va a gatillar un montón de unidades económicas hacia el mundo.
-¿Va a licitarse el año que viene?
-Estamos trabajando para eso.
-Jueguese ministro...
-Vamos a licitarlo. Sino va a ser un llanto y un crujir de dientes.
-Lula los apuró...
-Sí, hace dos meses atrás era algo planificado, pero luego se dio la reunión tripartita. Primero, destacar que aceptaran tres presidentes juntarse para hablar de Agua Negra, porque podría haberse plasmado en una palabra y quedarnos ahí y en lo práctico no hubiéramos pasado del Protocolo de Maipú. Pero no fue todo palabra. Cuando el gobernador explicó la realización del túnel, los presidentes lo miraron con cara extraña y la Presidente propuso que por el monto de la obra, que lo tomáramos como una única obra a los dos túneles, porque son dos con dos carriles, uno para ir y otro para volver, de 14 kilómetros, y están vinculados cada 500 metros por orden transversal. Así, el primer apoyo de los presidentes fue para que se haga toda la obra junta. Segundo, apareció el tener ya un proyecto que significa presupuesto oficial y financiamiento concreto. Yo estaba ahí y manifesté que el primer semestre del año que viene íbamos a estar en condiciones de licitarlo. Ahí intervino Lula, primero dijo lo que pareció un chiste, "yo no voy a estar". Hubo una sonrisa de por medio pero se ocupó de reafirmar que quiere que este proyecto se haga en su presidencia y que asegura el financiamiento si la licitación se inicia este año. De nuevo, preguntaron los presidentes si estábamos en condiciones de tener los estudios. La respuesta fue sí. Y estamos efectivamente, no es que vamos a hacer un proyecto para una obra de esta envergadura en tres meses, llevamos 7 años en esto y se ha avanzado para dejar todo listo y ya estábamos en la instancia final. Quiero aclarar cuáles son las expectativas: nosotros en tres meses vamos a tener todo lo que se requiera para caracterizar técnicamente a la obra y para determinar el financiamiento. Nosotros vamos a llamar a inscripción de interesados, el proceso de licitación lo vamos a dar como formalmente iniciado este año. Para que las empresas se conformen en UTE y comiencen a gestionar el financiamiento. De ahí que Lula quiere que se inicie ahora, porque cuando se gatille el proceso, empresas brasileñas van a pedir el apoyo financiero del Banco de Desarrollo de Brasil y lo van a tener.
-¿Cuánto vale?
- A definir, podemos decir entre 600 y 850 millones de dólares, según la apreciación que se haga.
-¿Cómo será el proceso con las empresas?
-La empresa trae estructurado el financiamiento pero no tendrá que devolverlo. Se trata de una obra pública que al terminarse será concesionada a un privado, vamos a crear un fideicomiso, allí entrará dinero de las entidades financieras y con eso se pagará a la empresa controlado. Luego se concesionará y una parte de los ingresos va a la manutención del túnel. Y lo que faltara lo aportaría dos tercios Argentina y un tercio Chile, y se presume además que las tasas internas de retorno van a guardar una proporción similar. Se va a cobrar peaje, y hay que ver si se toma el Puerto de Coquimbo y el túnel como unidad de negocio o cada uno por su lado.
-Hay que llegar hasta allá...
-Estamos haciendo el tramo Ischigualasto-Huaco que es muy bello y un desafío técnico, tiene varios túneles y puentes y a la Nación le cuesta 250 millones de dólares y está en un 60% de avance, incluido un tramo de Arrequintín a la embocadura del túnel que se está construyendo. Del lado chileno el Puerto de Coquimbo tiene ya un preproyecto, que requiere unos 2 millones de dólares para el proyecto ejecutivo y unos 50 millones más para ampliarlo, es un proyecto manejable y dado que la construcción del túnel demorará unos 5 años, tenemos margen para encarar como unidad aparte el Puerto de Coquimbo y un tramo desde embalse La Laguna hasta Llano de las liebres del lado chileno.
-¿No hay marcha atrás con el túnel?
-No hay marcha atrás. Por lo que está pasando en el mundo, esta unión de Latinoamérica es una respuesta a una demanda mundial y la integración física es fundamental. No hay manera de volver atrás, al contrario, van a aparecer otros pasos.

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