A nivel nacional entró en vigencia la obligatoriedad de colocar la dosis antes de que los recién nacidos dejen el centro sanitario. Aseguran que esta norma ya se venía cumpliendo en Corrientes por resolución ministerial, pese a algunas complicaciones en la entrega.
Esta semana entró en vigencia una ley nacional que establece que todos los bebés deben recibir la vacuna Bacilo Calmette Guerin -conocida por las siglas BCG- antes de que sean dados de alta. La norma abarca tanto a maternidades públicas como privadas.
Al respecto, la subdirectora de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud Pública, Elba Meza, aseguró a El Litoral que se trata de "una ley que viene a rectificar una normativa antigua". "Dentro del manual del vacunador está indicado que los recién nacidos deben recibir la BCG dentro de los primeros siete días de vida", recordó.
Además, explicó Meza, desde hace varios años en Corrientes rige una resolución ministerial que insta a colocar la vacuna antes de la salida de la maternidad. "En la provincia hace rato venimos trabajando de esta manera, pese a los problemas de distribución que tenemos", aseguró la funcionaria.
Luego de que Salud Pública denunciara en abril que la Nación no le enviaba las dosis de BCG, el stock se recuperó, pero aseguran que la situación no está del todo normalizada. "Seguimos con algunos inconvenientes por las demoras que hay y al tratarse de una vacuna que sólo tiene Nación, el Ministerio no puede hacer compras", explicó Meza.
La vacuna BCG previene formas graves de tuberculosis y se coloca una sola vez en la vida. Esta enfermedad afecta principalmente a niños menores de 2 años, por lo que se busca protegerlos desde su nacimiento.
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