El economista preferido por la Presidenta dijo que un costo de vida “muy alto” puede afectar la actividad. Destacó que la fijación de retenciones al agro es redistributiva
El economista ganador del premio Nobel Joseph Stiglitz afirmó ayer que una inflación “muy alta puede afectar el crecimiento”, pero se desentendió de la coyuntura argentina.
Stiglitz, que llegó al país para participar de la conferencia La crisis de deuda y su resolución que organizó la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, hizo esas declaraciones ayer por la mañana, en rueda de prensa. Por la tarde, mantuvo el siguiente diálogo con El Cronista:
–Usted dijo que cuando la inflación es muy alta puede hacer que el crecimiento sea más lento...
–No dije eso. Dije que la razón para preocuparse es que en algunos casos se da, pero no dije que sea siempre.
–¿Es el caso de la Argentina?
–Lo que dije también fue que muy seguido hay muchas causas comunes entre la inflación y entre el crecimiento lento. La causalidad es muy complicada de identificar.
–Hay economistas en el país que dicen que es el momento para volver a tomar deuda, de modo tal de no frenar el ritmo de crecimiento.
–No tengo detalles sobre la Argentina. Lo que digo es que, en general, es más complicado. Hay países que tuvieron éxito con altos niveles de inflación, crecieron de forma sostenida. Es muy inusual, no son muchos, pero sí algunos. Y usualmente la inflación es causada por fuerzas ajenas al país. Usted tiene que analizar cuál es la causa de la inflación y cuáles son las consecuencias. Es una pregunta clave que hay que responder cuidadosamente.
–¿Cree que la inflación argentina está entre el 23 y el 25% anual?
–Me tengo que ir.
Conocido en el país por su defensa del desendeudamiento argentino, Stiglitz acababa de finalizar una reunión con economistas del extranjero y de la UBA que formaron parte del seminario. Lo escucharon, entre otros, el investigador de Cedes, Roberto Frenkel. Pero aclaró que la inflación no es un tema que preocupe al mercado: “La inflación puede tener un efecto adverso en el crecimiento, pero la preocupación principal de los mercados financieros internacional nunca han sido los pobres”, dijo.
Por la mañana, al atender a la prensa, destacó otras herramientas de la política económica argentina. “Argentina supo redistribuir beneficios de exportadores y utilizarlos para el bienestar de los más perjudicados por la crisis del 2001”, destacó quien un día antes había disertado junto con la presidenta Cristina Fernández en el Museo del Bicentenario de la Casas Rosada.
Además de destacar la reestructuración de la deuda argentina, Stiglitz ponderó otros aspectos de la política económica de poscrisis. “Eso (el canje de deuda) por sí sólo no hubiese resuelto el problema si no se hubieran hecho otras reformas profundas”, dijo. Se refirió, en ese sentido, a la salida de la convertibilidad y la política cambiaria.
El economista estadounidense, ex vicepresidente del Banco Mundial (BM) evitó los temas escamosos de política económica. Al ser consultado sobre la calidad de los indicadores, dijo que “todos los gobiernos necesitan tener una agencia de estadísticas independiente”, pero no hizo ninguna referencia explícita al Instituto Nacional de Estadística y Censos, cuestionado a nivel internacional por el FMI y el BM.


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