Stanovnik exige candidatos con integridad moral

Stanovnik exige candidatos con integridad moral
En el marco de una multitudinaria celebración en honor a San Pantaleón, el arzobispo de Corrientes insistió con un reclamo en clave electoral al observar que “un político que se entretiene con sus adversarios tiene poco para ofrecer y mucho para saquear”. Pidió integridad moral y abogó por el derecho a nacer y la familia constituida por el hombre y la mujer. Su mensaje fue muy aplaudido por los feligreses.
Una multitud de peregrinos se congregaron ayer en el templo del barrio Laguna Seca para celebrar el día del santo protector de los enfermos. Se realizó una procesión por las calles del barrio y luego el arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, presidió la misa central. En su homilía el prelado insistió con la defensa de la vida en todos los ámbitos y pidió que con las leyes se fortalezca a la familia “fundada en el matrimonio natural constituido por un varón y una mujer”. También brindó un mensaje de cara a las próximas elecciones: “No es buena señal el candidato que se entretiene demasiado con sus adversarios políticos, porque revela que tienen poco para ofrecer y probablemente mucho para saquear”, dijo.

El clima cálido y el sol acompañaron los festejos en honor a San Pantaleón durante la jornada de ayer. Más de cinco mil fieles se dieron cita a las 16 en la puerta del santuario que lleva su nombre para participar de la procesión, y otros cientos se fueron sumando durante la caminata.

La extensa peregrinación se prolongó por una hora y pasadas las 17 se dio inicio a la misa, que fue presidida por el arzobispo de Corrientes y concelebrada por el vicario general José Billordo y el párroco rector de San Pantaleón, Antonio Rossi, entre otros sacerdotes. En el patio del lugar se montó un altar y los peregrinos coparon el espacio verde. También participaron de los actos centrales el vicegobernador Pedro Braillard Poccard, el intendente de la ciudad Camau Espínola, la presidenta del Concejo Deliberante, Miriam Coronel, junto a otros funcionarios provinciales y municipales.

Stanovnik empezó su homilía destacando la figura del patrono venerándolo como “el médico de las almas y de los cuerpos”. Al igual que lo hizo durante sus últimas oratorias, el arzobispo volvió a remarcar la necesidad de defender la vida como un legado divino. “De Dios la recibimos y por eso queremos amarla, respetarla y cuidarla siempre, especialmente allí donde es más frágil: cuando es concebida en el seno de una mujer; y luego, en el otro extremo de la existencia humana, cuando se acerca el ocaso” dijo y pidió que “nuestros legisladores, con leyes adecuadas, protejan la vida tanto de la madre como del niño por nacer; y por sobre todo, fortalezcan la familia, fundamento de la sociedad civil, comunidad natural de vida fundada en el matrimonio natural constituido por un varón y una mujer”.

En el marco del año electoral por el que atraviesa el país, Stanovnik resaltó que “el candidato que se presenta en la campaña debe tener integridad moral, amplitud de miras, el compromiso concreto por el bien de todos, capacidad para escuchar, el interés por proyectar más allá de lo inmediato, el respeto de la ley, el discernimiento atento de los nuevos signos de los tiempos y sobre todo la coherencia de vida” y agregó: “A esto debemos añadir que esté dispuesto siempre a proteger tanto la vida de la mujer embarazada como del niño por nacer desde el mismo instante de su concepción”, concluyó. Al finalizar su homilía la multitud presente aplaudió al arzobispo.

También pidió responsabilidad en las campañas porque tienen “incidencia educativa sobre toda la sociedad”. “Este tiempo de campaña puede ser una extraordinaria oportunidad para la formación cívica”, dijo y remarcó que los candidatos actúan como maestros, “sus palabras y su conducta deben ser ejemplares”, afirmó.

En cuanto a las condiciones en las que se dan los debates, el Arzobispo pidió que se propicie un ambiente de confianza y de diálogo para abrir nuevos espacios de encuentro, de participación y de colaboración. “Dios quiera que en la contienda electoral, que se agudizará en la medida que se acercan las elecciones, predomine el respeto a la dignidad de la persona humana, se priorice el debate de ideas y programas de gobierno, y se renuncie definitivamente a la ofensa, la descalificación y el llamado ‘juego sucio’ respecto del adversario”, apuntó.

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