"No hay que ser tan observador para darse cuenta que estamos en una ciudad distinta", dijo el referente de la Iglesia Católica de Corrientes durante su encuentro con el Intendente.
El intendente de la Capital, Camau Espínola, recibió ayer en su despacho a monseñor Andrés Stanovnik. El representante de la Iglesia Católica llevó el mensaje cristiano al titular del Ejecutivo comunal dentro de un marco de finalización de año y acercamiento de uno nuevo: 2012.
El Arzobispo de Corrientes recordó que Camau en su momento se pronunció a favor de la vida, por lo que destacó que esta vez, que la Municipalidad lo haga es otro tema.
Stanovnik no dejó pasar la oportunidad de resaltar el trabajo del Intendente capitalino en estos dos primeros años de gestión. "Es visible el cambio en la ciudad. No hay que ser demasiado observador para darse cuenta que está distinta", expresó al finalizar el encuentro.
El prelado puso sobre relieve su característica de hombre frontal, comprometido con la realidad y sin posturas que puedan parecer amoldadas a la circunstancia al decir que "en la ciudad es visible el cambio. Yo estuve una parte de la gestión anterior", dijo para comparar el marco de situación respecto a su opinión.
Camau y Monseñor dejaron en evidencia que existe un mutuo afecto entre ambos. La familia, los proyectos de la ciudad y aspectos relacionados con el devenir diario de los correntinos fueron algunos de los temas tratados en la charla que duró por espacio de aproximadamente una hora.
"El mensaje de la Iglesia siempre busca afianzar espacios comunes, apuntando a una convivencia más solidaria, pacífica y atenta a las necesidades de quienes más lo necesitan", dijo el Arzobispo.
A FAVOR DE LA VIDA
Stanovnik dejó en claro que la posición del Jefe comunal correntino respecto a la defensa irrestricta de la vida es suya y no representa institucionalmente una postura: "Ahora, que la Municipalidad se pronuncie al respecto no depende del Intendente sino del Concejo Deliberante", enfatizó.
LA BENDICIÓN
Ante los hombres de prensa que cubrieron el encuentro, Stanovnik brindó una bendición para todos correntinos ante el inminente inicio de 2012. "Generalmente cuando nos vamos acercando a fin de año, decimos una frase antigua y siempre nueva: ‘año nuevo, vida nueva’. Cuando lo decimos los creyentes no nos referimos simplemente a una mejora del bienestar material. ‘Vida nueva’ se nos viene a la mente y al corazón el que ‘es’ vida nueva: o sea Jesucristo. Él es la vida misma".
"Cuando decimos ‘año nuevo, vida nueva’ los primeros augurios que nos deseamos es encontrarnos más con Él, conocerlo más a Él porque responde a los anhelos profundos que tenemos de bienestar no sólo material, y que no excluya a nadie. Eso es vida nueva y feliz para todos. Un planteo de bienestar sustentado por valores espirituales que le dan sentido al bienestar material", dijo.
"Los valores espirituales, lo que nos viene de la vida misma, nos declaman mayor fraternidad, mayor atención a los más necesitados, justicia en las relaciones humanas, capacidad de perdón de verdad y de reconciliación. Eso es mejor vida", agregó el prelado.
"Cuando decimos ‘año nuevo, vida nueva’ lo decimos en ese sentido: por eso me uno a esos augurios para todos los hombres y mujeres de buena voluntad que habitamos esta bendita tierra de Corrientes", subrayó y terminó diciendo: "Los bendigo a todos y les deseo muchísimas felicidades".

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