El Intendente se va construyendo a sí mismo en el medio de la instalación de la nueva gestión. Entre una planta política abultada, una economía municipal que demanda otros paradigmas y la dirigencia kirchnerista que hace su juego. El conflicto con los municipales demanda una estrategia más política que ofrecer un porcentaje de aumento salarial.
Los años le darían la razón a cada uno. La conciencia social de los rockeros tuvo la impronta de los avatares de la Argentina dictatorial, la enorme represión, la guerra de Malvinas, la vuelta a la democracia. Es verdad, muchos quedaron en el camino con la voz humeante y el sistema tuvo la habilidad de captar para sí a un movimiento de protesta ante la burguesía.
Hoy es otra sociedad, donde la consigna vale más que la ideología y la imagen sobreimprime las palabras.
Entender a la Argentina
¿Se puede entender entonces a este país que se persigna frente a sus artistas majestuosos, a sus miradas omnipotentes, a sus proyectos de ventura sin par? Sólo si comprendemos que existió (existe) un Spinetta, que balbuceamos el albur de la próxima madrugada, que tejemos una sociedad que intenta reconstruirse en el medio de contradicciones, tironeos, batallas ganadas y perdidas.
¿Sirve este pequeño texto interpelativo a propósito de la muerte de Spinetta para poder desbrozar lo que sucede hoy en Azul frente a una gestión política municipal que lleva dos meses? ¿Se puede entender un país sin un contexto que le dé un significado? ¿Cómo absorbemos la locura diaria de la información, de las agendas que nos imponen desde los medios o el Gobierno?
Gestión y primeros pasos
Por fuera de lo que se viene diciendo, escribiendo o especulando, el intendente José Inza está empezando a zambullirse en lo que significa el espinoso terreno de administrar un Municipio. A quienes les tomó el apuro les falla la memoria o desconocen lo que fueron las primeras etapas de la gestión de los sucesivos intendentes de 1983 para acá.
Que se puede efectuar un primer paneo, es evidente. Hay datos endógenos y exógenos sobre este inicio. En primer término el peronismo - kirchnerismo azuleño llega a la Comuna sin un referente fuerte como lo fue el ex jefe comunal Juan Barberena. La instalación de Inza recorrió otros senderos y, por el contrario, hay un conjunto de dirigentes que tienen preeminencia pero que no dejan de atender su juego. Que cada uno saque sus conclusiones pero hay que observar, por ejemplo, lo que hacen los principales referentes kirchneristas en el Concejo Deliberante como Alejandro Lozano o Luis Conti, el papel cada vez más relevante que está ocupando el diputado provincial Mario Caputo, la prudente distancia de algunos o la ausencia de la diputada nacional Gloria Bidegain.
Inza se está construyendo a sí mismo y apela a un esquema que todavía no delimitó sus formas. Quizá eso explique (o no) que haya optado por una abultada planta política que tiene olor a una transición, a pago de favores y en la que no todos afinan la misma melodía.
Es la economía…
El dilema de esta Comuna, y en términos económicos tendrá que resolverse algún día, habiendo sido uno de los argumentos de la oposición contra el ex intendente Omar Duclós, es que los que estaban no se fueron y siguió entrando más personal.
El informe que dio a conocer el Jefe Comunal el viernes pasado producto de un trabajo del secretario de Economía y Finanzas Néstor Requelme sobre la relación del incremento de la coparticipación (dinero que entra desde la provincia), deuda flotante y déficit resulta interesante como una radiografía de la administración municipal. Es verdad, que en Economía depende quién maneje los números dará su versión pero lo que demuestra el estudio es la necesidad de recrear un nuevo paradigma de gestión. Hay un claro agotamiento. No aparece allí el arrastre inflacionario o la relación con la deuda consolidada y no es lo mismo deber en el corto plazo 27 millones en un presupuesto de 200 que en uno de 140 pero sí se va consolidando un déficit en aumento. Hay una realidad: hoy el déficit fiscal atraviesa al Gobierno Nacional y ni hablar a la provincia de Buenos Aires pero tampoco debería ser un consuelo. La tarea por delante no será sencilla.
El conflicto con los municipales
El tema que requiere dilucidar el Intendente, entre otras cuestiones por el impacto que va teniendo su profundización, es el conflicto con el gremio municipal SOEMPA y, en forma más solapada, con el que dirige Omar Varela. Iba a resultar indigerible proponer un 12 por ciento de aumento salarial y una suma por única vez de 350 pesos. Algo está fallando en este tema y la impresión es que por fuera de lo técnico, en el fondo aparecen claras limitaciones en el manejo político de la situación.
Inza está buceando en encontrar la sintonía fina, para utilizar la frase que impuso la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Y la misma empieza por los números pero incluye la recreación del funcionamiento de la administración municipal. La nueva gestión necesita ir amasando lentamente un estilo bajo el paraguas del modelo que se impulsa desde la Nación y, con sus parcialidades, desde la provincia. Es su premisa y su discurso.
La llave es cómo el Jefe Comunal se va despegando de la "herencia recibida" y logra interpelar a la comunidad desde otro lugar. Es crear su propia figura sabiendo que la sintonía fina que marca las complejidades del año que se inicia no será ajena a las tinieblas que Inza deberá ir comprendiendo ineludiblemente, como escribió desde el púlpito de su poesía el Flaco Spinetta.






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